Ginger Snaps



A veces el cine que captura, con tenazas y superficialmente, el mundo de las preparatorias deja de lado la visión bobalicona y casi denigrante que por lo general presenta. A veces, el entorno adolescente es mucho más interesante que el que le sigue. A veces el cine no muestra al adolescente con más fallas que virtudes.

Cercano a esa visión, John Fawcett sorprendía a propios y extraños con su segunda cinta, estrenada en el ahora lejano año 2000. Fawcett ya había colocado a los adolescentes en un entorno más maduro con su opera prima The Boys Club. En esa ocasión, centraba su atención en la fraternidad y curiosidad masculina. Con Ginger Snaps, Fawcett se retomaba el tema, aunque ahora desde un punto de vista femenino.

La evolución de un desastre siempre tiene dos variables: el riesgo y la vulnerabilidad. Ginger y Brigitte son dos hermanas sufriendo la vida en los apacibles (pero tediosos) suburbios canadienses. Ambas tienen una unión y fijación por la muerte muy especial. Convencidas que pueden detener la maduración al estado adulto y vegetativo que tienen como ejemplos, disfrutan de su aislamiento y alejamiento de tanta cotidianeidad. ¿Por qué una porrista no es el centro de atención, en lugar de un par de darketas anti-sociales? Por el riesgo; digamos que el suicidio tiene rasgos más interesantes que el vestido de graduación. Una noche, Ginger es atacada por un engendro deforme que venía despedazando animales en su camino, lo que dará paso al inevitable cambio que viene con la edad, caracterizado por la menarca y la forma en que los adultos lo suavizan. Ginger poco a poco se aleja de su aislamiento (y de su hermana) y comienza a experimentar sus hormonas, sus dolores, sus cambios de humor y un apetito diferente al de los demás.

Fawcett camina con mucho cuidado por un aspecto natural de la vida de una mujer que con seguridad desconoce (como muchos). La transición a la vida adulta es el aspecto más vulnerable del ser humano y como tal es enfrentado con todos los temores que uno pueda recordar. El mito del hombre lobo es uno que se tiene bien registrado y capturado por varios cineastas. Es uno que con los años se ha desgastado al grado de ridiculizarlo en varios ejemplos. Pero indudablemente, la victima más recurrente es el adolescente, que con sus cambios evolutivos hace que la mutación a lobo parezca más pasable que ese periodo.

En el mito de Ariadna, se utiliza un hilo de plata (invulnerable para el Minotauro) evitando perderse en el laberinto. En esta ocasión, los elementos característicos del mito del lobo son desechados por elementos más accesibles a sus personajes (las drogas, el sexo y los secretos). A la par que Ginger sufre la mutación (emocional o física), Brigitte se aferra más a su aislamiento, lo que finalmente produce que se enfrente al mundo que ha evadido. Cuando la transformación se materializa por fin, uno no puede estar más interesado en el destino y resolución de cada personaje; el director se ha tomado el suficiente tiempo para entenderlos y hasta para burlarse un poco de ellos y del futuro que empiezan a vislumbrar



Dir. John Fawcet
Guión: Karen Walton
Actuan: Emily Perkins, Katharine Isabelle, Kris Lemche, Mimi Rogers

6 comentarios:

Igor Von Slaughterstein dijo...

Una peli realmente original y muy divertida. Lo de colocar los cambios hormonales en un contexto de hombres-lobo es genial!

Si de verdad mis DVD´s del mes te han animado ha hacerte con uno de ellos me siento tremendamente orgulloso (mi blog sirve para algo!! XD). ¿Cual de ellos ha sido? Si no ha sido "El Gato Negro" te recomiendo que te la compres también. Es una obra maestra sorprendente.

Saludos!!

Ad Ayin dijo...

La verdad es que la vi para quitarmela de encima y de mi hilera de pendientes, sin mucho animo ni mucha emoción. No le tomo mucho a la pelicula atraparme y envolverme. De ahi, pura diversión pase.

Buscare "El Gato Negro" tan pronto como pueda.

El Duende Callejero dijo...

Hey, Ginger Snaps, o cómo decir que el mito del hombre lobo, a diferencia del vampiro, aún no se agota.

Ad Ayin dijo...

Pareceria que la imaginación de cada cineasta cuando retoma el mito del hombre lobo es muy limitada. De ahi a mi comentario. Aunque probablemente, en comparativo con el vampiro, el hombre lobo tiene más vida. Concuerdo.

Pornstar dijo...

de esta peli hay una segunda parte!
que siempre he kerido ver pero que no he podido conseguir!
donde resulta que la hermana que sobrevive tmb se anda transformando!!!
pero.. te digo no la he conseguido u_u

Ad Ayin dijo...

Cierto. Hasta hay una tercera parte, situada en un periodo clásico, con las mismas hermanas y similares peripecias. Yo tampoco he conseguido ninguna secuela.