El post de Diciembre / II


No es cierto que cada año que pasa sea más corto. Independientemente que las cuentas no salen, la perspectiva que nos hace pensar en eso es la mera acumulación de recuerdos y experiencias. Ya no se creen vivir tantas experiencias como antes, cuando se empezaban a descubrir, por lo tanto deja de ser tan emotiva la vivencia y su permanencia es más bien volátil. Es el mismo año, el mismo período de tiempo.

Pero Diciembre siempre tendrá algo especial, que permite esa inevitable reflexión de las cosas que han sucedido. Cosa extraña que aparentemente el final del 2009 implique también el final de la primera década del siglo. La remembranza lleva mayor carga emocional si se agrupa todo ese periodo de tiempo, porque para empezar, el inicio de esta década nos auguraba el final (para variar) del mundo, la catástrofe tecnológica y de comunicaciones globales. El inicio de la década por venir también trae su profecía fatalista del fin del mundo, porque “ahora sí”, según muchos charlatanes, el mundo se acaba en 2012. Lo dicen los mayas, a quienes se los llevaron en naves a repartirlos en otros planetas, ¿verdad?

En el 2000 no había conexión a Internet en la gran mayoría de los hogares, mucho menos ociosos empeñados en establecer redes sociales para convivir con, la verdad, la computadora. Y aunque para el cambio de década nadie tiene afán de celebrar, parte de la emotividad de cualquier celebración es mirar y festejar, de uno u otro modo, al pasado.

Así que, fans from hell de leer, comparar y hacer listas de todo, en este espacio se verá lo que la década que termina (sigo sin entender esa parte) dejo, al menos, en el cine y la música. Cuando y como sigue siendo un misterio.

Thnx


Dicen los que saben (y los que no también) que una parte del Tratado de Libre Comercio (firmado ya hace casi 16 años) implicaba el hecho de que con los años, paulatinamente, la gringa celebración de Día de Acción de Gracias (o Thanksgiving) se tenía que celebrar en México. El TLCAN mostraba muchas incongruencias desde su planteamiento, lo cual se presenta como arbitrariamente natural cuando se pretende eliminar “fronteras” (traducidas como trabas) para unificar negociaciones, procedimientos y estructuras. La economía de libre mercado siempre se ha visto mucho mejor en papel que en la práctica, especialmente cuando se nota el dominio de un país de primer mundo, con uno de tercero, creando una competencia perdida de antemano.

Seguro para el mexicano, más determinado en dedicar sus esfuerzos en el futbol que en prácticas económicas casi invalidas, el forzar una celebración tan ajena a su cultura como Acción de Gracias, iba a dar dos resultados completamente contradictorios, pero también completamente aceptados. Tanto izquierdosos populacheros como yunquistas de moral dudosa se hubieran apoderado de todas las vías de la ciudad, del Ángel, de plazas, con tal de hacerse notar y exaltar su chovinismo nato para demandar que no maltraten su historia cultural (la cual, la mayoría desconoce) Ahí los vemos, exhibiéndose, llorándole a Moctezuma y a Juárez, ofendidísimos por ser participes en una celebración del enemigo más odiado, pero también el más idolatrado y copiado.

La segunda parte de su acción, seguramente sería regodearse de felicidad porque tienen un día de asueto más. Un día para descansar, de una vez, tomarse todo el fin de semana. La emoción de no ir a trabajar y la posibilidad de fiesta en Miércoles (!!!!) sin peligro a desvelarse mucho. Salvo en algunos colegios bilingües donde los alumnos lo celebran en clase (contradictorio de nuevo) la celebración sigue siendo política por aplicarse del Tratado, que esperamos siga como pendiente permanente… o cuenta incobrable.

La celebración, en la realidad y en la práctica, resalta dos cosas. El inicio bestial de las compras navideñas y la recta final de la NFL. Como en este blog somos fans de la NFL (y de los Yankees) el día sí representa una festividad, una en la que todavía nos preguntamos porque los Detroit Lions siempre han sido invitados a esa transmisión especial. Y para los aferrados de las películas (como en este espacio) aún más emotivo. El famoso Black Friday, donde en Amazon rematan todas las películas con descuentos terriblemente tentativos. Pagar 17 dólares por la colección de Alien o 9.99 por la edición de 4 discos (y 4 versiones) de Dawn of the Dead no pasa todos los días.

Y todo este post, simplemente trataba de mostrar un video (así que la introducción de dudosa validez y opinión política y económica exenta de profesionalismo fue gratis) El promo televisivo es directo de la NFL y parte de esa sorpresivamente publicitada campaña vista lo mismo en anuncios de camiones públicos como en las salas de cine llamada “¿Estas listo para la NFL?” El promocional cargaría con cierta caducidad (es la semana 12) pero la campaña ha sido tan eficaz que no importa en el momento que se muestre.

El video incluye dos de los iconos actuales del deporte americano. Las semi-diosas vaqueritas de Dallas y el imponente animalazo linebacker de los Ravens, Ray Lewis (como samurai de Kurosawa) Una maravilla de escasos 20 segundos

Filmin


Hace unos 10 años, lo común (y corriente) era esperar cuando menos 1 mes para que el estreno de la temporada llegará a pantallas de cine en México. Muchas veces, la espera era más larga. En algunos casos, sigue siéndolo.

El recuerdo es el Episodio I de Star Wars, la que en 1999 se consideraba la película más esperada de la historia y que en México tardo mes y medio para su arribo a las pantallas, cuando en los puestos de películas piratas ya estaba el día de su estreno (por ahí de Mayo) Nos quejamos mucho de la piratería, del golpe tan brutal que significa para cualquier industria. También aprovechamos para quejarnos de los absurdos promocionales que tratan de combatirla (proyectados antes de cada función) La verdad es que todos hemos consumido en algún momento piratería. Con más frecuencia escucho como la gran mayoría de las personas juran y perjuran jamás comprar películas piratas, ni discos, ni descargarlas, ni siquiera pasar cerca de un puesto (cruz, cruz) Pero todos hemos caído, por lo accesible, por lo económico, por lo cercano. Celulares, juguetes, chips, programas, juegos, música que nos pasan amigos, botana, comida, adornos navideños, lo hay de todo y aunque sea de manera accidental, ha sido tocado por cada uno de nosotros.

Para mí, el mayor coraje es tener que esperar por cintas que nada más no se ve claro un probable estreno en cine. Y si, en mi desesperación he comprado o descargado más de una. También me quejo del mentado IDE y de que ese, el del puesto, no paga ni un centavo de impuestos de lo que saca en un día (que seguro, en buenos días, es más de lo que sacamos muchos en una quincena) Pero he aprendido a ser paciente y mejor esperar y dedicarme a revisar todas las películas que me he propuesto y que almaceno casi de forma automática.

La introducción tiene como finalidad una recomendación.

Hace un par de semanas, recibo la invitación de Joan Sala a visitar su página. Curioso como es costumbre, me asomo para descubrir un proyecto por demás interesante y ambicioso. La página es www.filmin.es. Como he de imaginar, a pocos se nos da por revisar los meticulosos FAQS que encontramos en las páginas, así que a modo de resumen breve, trato de pasar el dato:

Filmin es un ambicioso portal creado por un grupo de compañías que hemos hecho de la innovación, el riesgo y la apuesta inquebrantable por la calidad nuestra razón de ser: Alta Films, Continental, El Deseo, Golem, Tornasol, Vértigo Films, Wanda Visión y Cameo. Con la colaboración de la empresa tecnológica Ikuna.

Que esta dirigido:

A todas las personas que busquen estar informadas de las últimas noticias del mejor cine mundial.
A todo aquel que disfrute viendo los contenidos extras de los DVD.
A los usuarios de dispositivos portátiles que quieran disfrutar con el mejor contenido audiovisual en ellos.
A todos los miembros de la industria que quieran tener su bobina disponible online.
A todos los cortometrajistas que quiera disponer de un lugar con credibilidad para hospedar su obra.

Pero indudablemente el concepto más innovador es la propuesta de poder ver, mediante un streaming exclusivo, muchas de las cintas premiadas y proyectadas en los diversos festivales alrededor del mundo (es decir, películas que jamás llegaran a cartelera) además de cintas que incluyan en su interesante catalogo (cuyo costo no rebasa los 3 euros)

¿De nuevo el FAQ?

En nuestra TIENDA encontrarás todas las películas disponibles a día de hoy. Mañana, más. Mes a mes, más todavía. El número irá creciendo aunque nuestra voluntad es la de ofrecer un número limitado de títulos de calidad contrastada, con premios, con prestigio, con los que seguro no perderás el tiempo.

En filmin podrás ver la taquilla, las críticas, incluso podrás comprar en DVD todo tipo de películas, comerciales o independientes, de Hollywood o Europa, de autores consagrados o de quienes nunca lo serán porque nunca han querido serlo.
Ahora bien, las películas que podrás ver en filmin son títulos de calidad contrastada, cine de autor sin que eso signifique que sea cine poco comercial. ¿Acaso son poco comerciales "La vida de los otros" o "Anticristo"?

Quizá este tipo de iniciativas promuevan un canal de distribución diferente para obras que tienen considerables obstáculos para ser mostradas. También es justo ponerse del lado del productor que generalmente no ve ni un peso de lo invertido y a cambio solo recibe deudas, atrasos y problemas de salud. Solo el tiempo dirá si finalmente sea por Internet donde toda la distribución se deba dar bajo mecanismos mucho más justos tanto para creador como para consumidor.

El primer proyecto de Filmin se trato del estreno mundial y exclusivo de la cinta Estigmas (2009) de Adán Aliaga, proyección vía streaming continúa disponible (hasta el 1 de diciembre) y cuyo director menciona los motivos para estrenar su obra bajo este formato:

“Nuestro largometraje "ESTIGMAS" será estrenado en internet como denuncia del alto índice de piratería en España y la falta de medidas en defensa de nuestros derechos por parte de los gobernantes, entidades públicas e instituciones judiciales españolas… Estigmas posee un contrato de distribución en Francia y será estrenada en cines de París y otras ciudades a principios del 2010. La falta de apoyos públicos y privados en España para dar difusión, en los medios habituales, a nuestra película nos ha llevado a buscar nuevas vías de exhibición”

Mucho se habló del tema cuando Radiohead decidió sacar su disco In Rainbows por vías similares, permitiendo que la gente decidiera el precio (a partir de 10 centavos de libra) a la música que recibirían. El disco, eventualmente, tuvo su salida en el formato convencional (con varias ediciones especiales para dar un plus) y el experimento fue sumamente exitoso, llamando la atención de varios músicos (por ahí Reznor se apuntaba) expertos de la industria y hasta varios analistas económicos.

Es un hecho que se deben buscar nuevas variables para generar más alternativas. El ejercicio basa su éxito en el público y la capacidad de reacción que tengan ante las nuevas demandas del mismo. Vale la pena darse una vuelta por su página. Cuando menos hemos sido advertidos.

2012 y Updates


No voy a intentar negarlo, pero, en su momento, Independence Day (1996) fue una de las cintas más entretenidas que me toco ver. Mis nebulosos recuerdos me harían afirmar que ese fue uno de los años donde las cintas de verano luchaban por el dominio de la taquilla a base de producciones asombrosamente costosas, repletas de efectos especiales muy innovadores en su tiempo y con elencos de estrellas (porque un año antes la triste oferta se repartía entre Waterworld, Judge Dread y Crimson Tide) Ese verano, aparte de la cinta de los extraterrestres, recuerdo otras dos cintas que me emocionaron de forma similar, Twister (Jan de Bont) y Mission Impossible (Brian DePalma), cada una logro recaudar más de 200 millones en taquilla, algo, de cualquier ángulo, impresionante.

Después de Independence, di con el hecho de que el trabajo de su director, Roland Emmerich, me era familia, porque como muchos que crecimos en los ochenta y con el cine de los héroes de acción, era fan de Universal Soldier (1992) y le muestro bastante tolerancia a Stargate (1994), sus previos trabajos antes de alcanzar la fama absoluta. Porque, honestamente, con ID4 sus bonos subieron a las nubes, tan así que le encargaron realizar la ambiciosa adaptación multimillonaria de Godzilla (1998) con resultados eminentemente miserables (aunque sigo optando por este bodrio que por el bodriazo Armaggedon, ambas del mismo año) Después Emmerich se aferró a lanzar churro tras churro, la ridícula The Patriot (2000) y la más ridícula The Day After Tomorrow (2004) A 10,000 BC (2008) ya no le entre y su más reciente 2012 también me producía repelencia absoluta.

No dudo que alguien recuerde el nombre de la primera cinta que recuerdo, cuya temática era la destrucción sin sentido y la sobrevivencia de sus multicoloridos personajes, que era estelarizada por Pat Norita, algo pasaba con un volcán y los sobrevivientes caminaban por un puente estrecho para sobrevivir (o esa era una de las escenas que recuerdo) Pero la primera en el cine, con una mezcla de sonido brutal, fue ID4. Sigo atesorando ese momento, pero con los años me ha parecido muy absurdo todo el asunto.

Con 2012 me toco la oportunidad de ver la reacción de alguien más en su primera experiencia con este tipo de cine. Y la verdad valió la pena ver toda la emoción que este tipo de películas puede generar… si se es nuevo en el asunto. Probablemente esa emoción me fue contagiada y debo reconocer que la más reciente cinta de Emmerich (ya sin Devlin) es justo lo que pretende. Destrucción tras destrucción, cada vez más espectacular, más ruidosa, cobrando más vidas y permitiendo que entre tanto frenetismo, se perdone tanta incoherencia. Si, si, es más de lo mismo, es un director que no sale de eso y es una chafez basada en ninguna información científica comprobable y refutable. Con los años me he ablandado (tan así que deseaba final feliz) y he aprendido que también vale la pena depositar algo de diversión en películas efímeras, poco demandantes y hasta ingenuas. Como las que me llevan al punto de todo esto.

De 2012 no voy a añadir, no me parece que haya mucho más de que hablar y tengo la certeza de que Joel Meza ha ejemplificado mucho mejor todo lo que involucra ver esta cinta. Pero con la misma intención de seguir ablandándome y buscar con más frecuencia cine chatarra, fácilmente digerible y desechable, la cinta de Emmerich venía precedida de los avances de dos películas que suponen serán un éxito en el 2010.

La primera, una adaptación más a un videojuego que ha perdurado desde la aparición del Nintendo, hasta el más sofisticado Xbox 360. Prince of Persia (Mike Newell) parece estar basada muy directamente en la versión de la consola negra de Microsoft, The Sands of Time y si ese es el caso, la historia del juego era una delicia, repleta de sorpresas, de obsesiones y de un final soberbio. Ya no da tanto miedo que una cinta sea apadrinada por Jerry Bruckheimer (ya soltó a la anomalía esa de apellido Bay) mucho menos en este tipo de producciones donde lo importante es el exceso absoluto.

El otro tráiler fue entre emoción y desilusión. Seguramente destruirán todo buen recuerdo de aquella fantástica cinta de mi infancia que me asecho mucho tiempo con su imagen de la Medusa. Clash of the Titans (Louis Leterrier) parece también otra adaptación a un videojuego (en este caso al God of War) que una reinvención, revalorización o copia calca de su eterna original. En otro tiempo, gritaría que le huyeran, que hicieran plantones y todo el espectáculo para evitar semejantes catástrofes… Pero ahora también puedo darme el lujo de consentirme. Con chatarra. Y sin quejas.