Top Ten: Música. 3


Deerhunter
Kranky

Para muchos, este grupo de Atlanta solo funciona bajo los efectos de un enojo demasiado controlado, controlador y consumista. Solo adolescentes renegados y relegados a la orilla pueden admirarlo y convertirlo en una obra de culto menor. Una gigantesca tontería, si me preguntan.

Liderados por el mil-usos Bradford Cox, Deerhunter lanzo al mercado su segundo disco, Microcastle, demostrando que no son un one-hit-wonder y deben ser tomados muy en serio. Alejados por completo de Turn it Up, Faggot, su primera grabación, Microcastle ha sido descrito por el propio Cox como “otoño/invierno”. Sorpresa para muchos que el líder de la banda tenga la bondad (o descaro) de catalogar su propio proyecto, la realidad es esa. Un disco que es difícil digerir la primera pasada, pero crece y crece dentro de uno conforme se vuelve a escuchar, hasta llegar al punto de identificar cada pieza con mucha facilidad. Se siente pesado, complicado en un principio, parece contar demasiadas cosas y aludir a muchos sentimientos, Cox lo sabía (sus declaraciones son bastante elocuentes)

Microcastle parece enfocarse en mucha tristeza, pero también en mucho hartazgo. Cox canta la mayoría de las canciones entre mucha desilusión o con falta de emoción. Ese estilo de casi conversación hace que el segundo track, Agoraphobia, se trepe por el inconsciente del escucha y se aferre como ramas de un árbol. Y así sucesivamente por cada track. No parece querer definir una proclama, ni un discurso, solo ver pasar el tiempo y tratar de alcanzarlo.

Cox tiene un proyecto aparte de nombre Atlas Sound, una nostalgia medio ambient que ha producido cierto interés en varios rincones. Pero creo que será, con el tiempo (quizá mucho) esta obra mayor, Microcastle, la que pondrá muchos reflectores en la personalidad del compositor, ubicándolo como un creador aparte, lleno de contradicciones, de pausas, de errores y pocas definiciones. Esos adjetivos ya lo colocan en un punto diferente, donde si bien se le admira, también se le repele. De ser así, Deerhunter apunta para ser uno de los grupos más interesantes en los años venideros, aunque probablemente también será uno de los más menospreciados.


La mejor: Agoraphobia
Downlodeables: Little Kids, It Never Stops, Nothing ever happened
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Top Ten: Música. 4


Kings of Leon
Only by the Night, 2008
RCA


Hace un año, todos hablaban con expectación (pero también recelo) del disco que Kings of Leon iba a estrenar en 2008. Lo hacían con mucha emoción porque en el 2007, la banda entrego uno de los mejores discos de ese año. Because of the times sorprendía porque no se trataba de un reinvención de su, ahora, simple sonido. Ese tercer disco de la banda se estimaba como el último, el anterior al del 2007 fue un desastre en todos sentidos. Viniendo de un gran debut, la secuela parecía poner en evidencia que la banda no tenía mucha más vida y de pronto ya eran reciclables. Esa tercer parte se escucho sin tanta expectativa y sin formar un juicio previo. Because of the times se convirtió en un gigantesco trabajo fue por méritos propios.

También se hablaba con cautela, porque nadie escucho ese tercer disco.

Only by the Night, cuarto álbum de la banda, se lanzaba en Septiembre, entre tanta contradicción y una que otra esperanza. Y de nueva cuenta, el disco resulto soberbio y por fortuna, tuvo más atención. Desde el anterior, la banda se había alejado por completo del garage rock y pero trataba de combinar ese sonido sucio y acelerado con la que parece ser su verdadera influencia, el country. Ningún otro grupo musicaliza un road-trip tan bien como ellos (la maravillosa canción Arizona del pasado disco y Manhattan de este son una prueba) Los largos beats que mutan en el instante preciso de ser repetitivos, la suave adición de sonidos y un sitio donde cada instrumento esta saturado sin la constante necesidad de estorbarse.

De aquel debut en el 2002, Kings of Leon ha trabajado mucho para que su música no pase desapercibida y Only by the night posee todos los elementos para evitarlo. El desorden ordenado y cuidadosamente planeado de sus iniciales canciones ha desaparecido y con eso cierto carisma que poseían. Aunque también desaparece la autocomplacencia de sentirse en ritmo. Y aunque muchas canciones parecen elaboradas para ser sencillos pegajosos y sencillos, no están destinadas a ser desechadas con facilidad (ni con esfuerzo) Un sonido que por fin se siente autentico y propio, que no ha necesitado mucho experimento ni un cambio radical. Solamente una refinada, una pulida.

Es probable que Kings of Leon haya creado ya su obra maestra (el Because of the times) pero es emocionante ver que no pararon ahí y que lo entienden. Es en esa comprensión (y, de nuevo, compaginación que tienen con el público) que parecen tener un futuro más largo y estable, aunque no menos demandante.


La mejor: Sex on fire
Downlodeables: Manhattan, Crawl, Closer, Be somebody

Top Ten: Cine. 4


El Caballero de la Noche
(
The Dark Knight, 2008)
Dir. Christopher Nolan
Guión: Christopher y Jonathan Nolan
Actuan: Christian Bale, Gary Oldman, Heath Ledger


Como si fuera una tendencia. Conforme The Dark Knight empezó a ganar sus millones, alabanzas, premios y una base de leales y enfermizos fanáticos, la cinta empezó a hundirse. De entrada, el fervor que provoco antes de su estreno ya empezaba a generarle el desencanto de muchos. La tendencia diría que algo tan popular no puede ser tan bueno. La realidad es que la cinta de Nolan dejo, en apariencia, contentos a todos. Quienes ya la amaban desde los trailers, la amaron aun más. Aquellos que la estimaban un fraude, salieron satisfechos y dispuestos a expresar su más profundo rechazo. El hecho es que esta fue la cinta más mencionada en el 2008 y pocos salieron indiferentes después de verla.

Si la apuesta era Heath Ledger y el legado que dejaba con esta cinta, temo decir que se perdieron en el camino. Una cinta como esta nunca va a depender de un solo actor, de un solo momento o de un solo dialogo. Es un ensamble de todas las piezas, de cada detalle, de cada movimiento y vaya si funciona. Si, el Joker es abrumador, su presencia es casi irresistible y su filosofía deja preguntas personales que no quieren oír respuesta. Nolan trato acercar la ficción más extrema al mundo más real y la apuesta le resulto llena de contrastes, de altibajos y de cuestionamientos. El funcionamiento de la cinta dependía en la cercanía y alejamiento que querían los espectadores, en esa ambivalencia, donde se desea un héroe y un villano igual de carismáticos, pero con bastante distancia hacia uno.

Batman ha sido durante mucho tiempo uno de los personajes más queridos en el mundo del comic, donde ha muerto, ha quedado paralítico, a tomado aprendices y ha vuelto al trabajo. Dentro de la extensa biografía del personaje, The Dark Knight ha extendido y mejorado en muchos aspectos la esencia de ese héroe enojado, decepcionado y explosivo. Le ha otorgado un punto de vista más universal, más complejo y más completo.

Quitarle méritos a una cinta como esta puede resultar ocioso, pero quizás es necesario. Se trato del evento más notorio de todo el año, una de las cintas más emocionantes e interesantes que paso por la cartelera y la única de la que se hablo durante los doce meses del 2008. Difícilmente se lava tan fácil.

Top Ten: Música. 5


Portishead
Third
Mercury/Island, 2008


Siempre es especial escuchar a Portishead. Es una intoxicación de sonidos, de susurros y de emociones. Su música provoca mucha tensión, mucha pasión, mucha inquietud. Escucharlos siempre promueve una especie de nerviosismo inexplicable, una hipnosis demasiado agradable y la sensación de estar escuchando un sonido habitual pero pulido y mejorado. Habitual, porque extrañamente, aunque Portishead lleva más de 15 años tocando y sus sonidos han formado parte del colectivo durante toda la década de los noventa, esta es su tercera creación en estudio, aunque uno crea que los ha escuchado mucho más tiempo.

Third es un disco que no puede definirse con facilidad. La primera impresión sin duda provoca cierta precaución, parecen querer estructurar un sonido que escapa de adjetivos y que cede a su difícil digestión, entrar en un terreno incomodo y rara vez mostrado.

Indudablemente, la voz de Beth Gibbons sigue torturando y emocionando al escucha, el deseo de sacudirla, de abrazarla y de dejarse llevar, por unos minutos, en su desangelada y seductora melodía. Portishead ya no depende tanto del trip-hop (si es que alguna vez lo hizo) y al igual que UNKLE, Tricky o Kid Loco, procede a evaluar su música y tratar de impulsarla a una nueva atmósfera, una que ni ellos mismos parecen entender. Es ahí donde, probablemente, recae el éxito de Third, quienes lo han llamado por igual obra maestra a decepción catastrófica, nadie puede negar que Gibbons y Barrow han intentado algo diferente, no nuevo ni reciclaje, algo propio y fundamentado.

Portishead seguirá construyendo una base de fans y detractores, pero más importante es que sigue atreviéndose a sonar más allá de lo esperado, superiores y arrogantes. Hay tantas vueltas de tuerca en cada canción que uno tiene que detenerse en algún momento a ponerle toda la atención que pueda, a no dejar pasar ningún detalle y a sentirse intoxicado entre tanta rareza. Su sonido podría clonarse, pero nunca podría provocar lo mismo.


La mejor: The Rip
Downlodeables: Hunter, Silence, We Carry On

Top Ten: Cine. 5


(Ídem, 2008)
Dir. José Padilha
Guión: Bráulio Mantovani
Actúan: Wagner Moura, André Ramiro, María Ribeiro

A mediados del año 2000, en Rio de Janeiro, un autobus lleno de pasajeros era secuestrado por una persona a plena luz del día, ante la mirada de miles de personas, curiosos, familiares y una gran cantidad de elementos de seguridad. El evento, que duro todo el día, fue transmitido en vivo por televisión, generando enormes expectativas. Una vez que el secuestrador decide entregarse, un oficial trata de dispararle, en apariencia fuera de tiempo, asesinando a un rehén.

El hecho causo lo que siempre generan estas situaciones: el juicio personal de cada persona. Entre indignación, paranoia, pánico, la policia en Brasil era cuestionada por su incapacidad de respuesta y su capacidad para entorpecer los resultados. Pero también el criminal fue catalogado peor que animal, un decadente ejemplo, el responsable de la muerte de la mujer. Años después, el director José Padilha arma un documental acerca del hecho, acercandose al secuestrador, su vida, sus motivos, las experiencias de las víctimas (muchos defendían al criminal) y las estrategias policiales. Bus 174 es el maravilloso documental de Padilha, que muestra una dolorosa situación del Brasil actual. Una de tantas.

Con Tropa de Elite, parecería que es el turno de reivindicar a los oficiales, su brutal profesión en una zona popularmente criminalizada. Sus rutinas, su desgaste físico y emocional y su desapego a la humanidad, que florece en el alma del capitán Nascimento, cuyo escape a ese mundo viene acompañado (o justificado) por la llegada de su hijo. Padilha de nuevo retrata una urbe contrastada, llena de miedo e ira pero igualmente conformista y pasiva, similar a miles de ciudades por toda Latinoamerica. La tropa de élite del título es un pequeño escuadron con poder casi ilimitado, formado por los elementos más destacados de la organización, es decir, los menos corruptos. De ahí avanza hasta la deformación de los elementos (los que se van y los que llegan) que necesitan llegar a ser más viciosos y desmedidos que los criminales a los que estan cazando, desde un entrenamiento inhumano hasta el enfrentamiento con la realidad anhelada.

Parecería que trata de reivindicarlos, pero en realidad los enseña con menos dudas y más juicios. Si en su documental, el villano pasaba del secuestrador al oficial que disparo su arma, en esta ocasión no hay mucho espacio para la reflexión. Padilha no se asusta en manifestar su desencanto con la sociedad, ni con los criminales, ni con las autoridades. Cada ser humano involucrado se deforma por decisión propia, por incapacidad o por conformismo. El villano siempre ha sido el mismo. Lo era aquella tarde de julio del 2000, lo es en esta ocasión. Padilha esta enojado. Y mucho