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Thnx


Dicen los que saben (y los que no también) que una parte del Tratado de Libre Comercio (firmado ya hace casi 16 años) implicaba el hecho de que con los años, paulatinamente, la gringa celebración de Día de Acción de Gracias (o Thanksgiving) se tenía que celebrar en México. El TLCAN mostraba muchas incongruencias desde su planteamiento, lo cual se presenta como arbitrariamente natural cuando se pretende eliminar “fronteras” (traducidas como trabas) para unificar negociaciones, procedimientos y estructuras. La economía de libre mercado siempre se ha visto mucho mejor en papel que en la práctica, especialmente cuando se nota el dominio de un país de primer mundo, con uno de tercero, creando una competencia perdida de antemano.

Seguro para el mexicano, más determinado en dedicar sus esfuerzos en el futbol que en prácticas económicas casi invalidas, el forzar una celebración tan ajena a su cultura como Acción de Gracias, iba a dar dos resultados completamente contradictorios, pero también completamente aceptados. Tanto izquierdosos populacheros como yunquistas de moral dudosa se hubieran apoderado de todas las vías de la ciudad, del Ángel, de plazas, con tal de hacerse notar y exaltar su chovinismo nato para demandar que no maltraten su historia cultural (la cual, la mayoría desconoce) Ahí los vemos, exhibiéndose, llorándole a Moctezuma y a Juárez, ofendidísimos por ser participes en una celebración del enemigo más odiado, pero también el más idolatrado y copiado.

La segunda parte de su acción, seguramente sería regodearse de felicidad porque tienen un día de asueto más. Un día para descansar, de una vez, tomarse todo el fin de semana. La emoción de no ir a trabajar y la posibilidad de fiesta en Miércoles (!!!!) sin peligro a desvelarse mucho. Salvo en algunos colegios bilingües donde los alumnos lo celebran en clase (contradictorio de nuevo) la celebración sigue siendo política por aplicarse del Tratado, que esperamos siga como pendiente permanente… o cuenta incobrable.

La celebración, en la realidad y en la práctica, resalta dos cosas. El inicio bestial de las compras navideñas y la recta final de la NFL. Como en este blog somos fans de la NFL (y de los Yankees) el día sí representa una festividad, una en la que todavía nos preguntamos porque los Detroit Lions siempre han sido invitados a esa transmisión especial. Y para los aferrados de las películas (como en este espacio) aún más emotivo. El famoso Black Friday, donde en Amazon rematan todas las películas con descuentos terriblemente tentativos. Pagar 17 dólares por la colección de Alien o 9.99 por la edición de 4 discos (y 4 versiones) de Dawn of the Dead no pasa todos los días.

Y todo este post, simplemente trataba de mostrar un video (así que la introducción de dudosa validez y opinión política y económica exenta de profesionalismo fue gratis) El promo televisivo es directo de la NFL y parte de esa sorpresivamente publicitada campaña vista lo mismo en anuncios de camiones públicos como en las salas de cine llamada “¿Estas listo para la NFL?” El promocional cargaría con cierta caducidad (es la semana 12) pero la campaña ha sido tan eficaz que no importa en el momento que se muestre.

El video incluye dos de los iconos actuales del deporte americano. Las semi-diosas vaqueritas de Dallas y el imponente animalazo linebacker de los Ravens, Ray Lewis (como samurai de Kurosawa) Una maravilla de escasos 20 segundos

Office Linebacker


Después de una larga y extraña temporada de la NFL, por fin están los dos finalistas que trataran de alcanzar el anhelado trofeo Vince Lombardi. Una temporada repleta de sorpresas, records y decepciones llegará a su desenlace el próximo 1 de Febrero, cuando los renovados Arizona Cardinals se midan contra los favoritos y populares Pittsburgh Steelers, en el evento deportivo más popular, millonario y televisado en todo el mundo.

El Super Bowl cumple 43 años y no ha perdido vigencia ni popularidad. Sigue siendo el evento más producido, espectacular y el que mayor atención provoca. Millones de dólares se invierten en publicidad pagada, el estado que tiene dicho partido paga por un pequeño tour televisado, gente de todo el mundo gasta cantidades abismales de dinero por estar ahí y hasta los fanaticos del artista que se presenta en el medio tiempo arrasan con las taquillas. Las normas de la NFL no solo abarcan lo deportivo, sino también lo comercial. Es por regla vender cuando menos el 80% de las entradas de cada partido para que se juegue, como también es una norma que los boletos para el super domingo se disparen considerablemente.

Será todo eso pero no deja de ser un espectáculo eficaz, eficiente y eminentemente divertido lleno de momentos emotivos, grandes hazañas deportivas y, a veces, mucho suspenso.

Cinematográficamente, el deporte es considerablemente noble. Han existido películas y documentales excelentes enfocados en la NFL y anexos. Y habría que considerar que las grandes productoras lanzan los trailers de las cintas que más le apuestan. Más de dos millones de dólares cuesta un minuto al aire del gran partido. Por ahí se verán avances de las que se supone serán las cintas más taquilleras del verano y otros que se atrevan a pagar.

Pero hace 5 años, Reebok lanzó un comercial que se convirtió en leyenda. Una empresa que muestra la ejemplar contratación de un linebacker a sus filas, para controlar los desvíos de atención que se presentan día con día. Uno de los promocionales más divertidos (que copiaron muchos) introducía al “Triple T”: Terrible Terry Tate como el “Office Linebacker”

Una maravilla, para calentar motores en espera del gran partido

(Momento priceless: el "Hey Janice".. seguido de un "Mo'fucker")

Not - This - Time



Y añadiendo, nunca jamás.

Si, lo tenía que hacer, lo tenía que decir, lo tenía que expulsar. Si no lo sacaba de mis entrañas, mutaría en una enfermedad.

¿Cuál pudiera ser la lección?, me preguntaba muy temprano, después de recorrer los encabezados de muchos diarios y las imágenes de la montaña humana que se formaba en el Tropicana Field. ¿Debemos cambiar los viejos uniformes por los nuevos? ¿Una nueva imagen que nos represente? ¿Deberíamos cambiarnos el nombre o cuando menos reducirlo? ¿Será entonces una realidad que hay que tocar fondo para después renacer? No se si al final todas esas son parte de la lección, las conclusiones o las enseñanzas. Pero la más visible consecuencia es que la arrogancia siempre lleva a la caída. Si, los Yankees también sufrieron esa lección.

Pero de pronto toda la arrogancia, la soberbia, la endeble superioridad fue adoptada por todo un pueblo: Boston. Pueden justificar que todo el tiempo vivieron bajo la sombra de los demás, que fueron el bufón del circo, que nadie los tomaba en serio. Y llegaron los Patriots a base de trampas y los Red Sox a base de enfrentamientos. De ahí… la luna. O eso quisieron y eso creían. ¿Dónde están los Pats ahora? Estaban escondidos, reservando el asiento de al lado para los Sox.

Los fanáticos (y los no fanáticos) estaban floreados, sobre excitados, sobrados. El equipo de una nación, de un deporte, del destino y hasta favorecidos divinamente. Ahí estaba Stephen King leyendo un libro entre entrada y entrada. Ahí estaba Tom Hanks sobre el monstruo verde (esperando la pelota de Ortiz) y también estaban todos los bostonianos que por tradición se sienten superiores al resto. Todos se miran como si no se hubieran bañado. Orgullosos de que una cinta protagonizada por Jimmy Fallon representará su carencia de ambiciones. Algunos amargados porque son tan superiores pero nadie los toma en serio, nadie los reconoce. Engreídos porque son liberales y demócratas (aunque en el fondo tienen tendencias republicanas y casi tiránicas) Uniformados y disfrazados con chaleco de marca (verde de preferencia), bufandas rojas, boinas, pipas. Algunas chicas se pintaban el logo en los pechos (digo, cada quien daña su cuerpo como quiere), otros se tatuaban en sus calvas que la nación les pertenecía. Otros, tasajeando el buen nombre de Mario Puzo, mostraban sus afiches de David Ortiz parodiando la novela El Padrino. Una semana bombardearon cada rincón que encontraron, afirmando que el rival no traía nada, que se topo contra la pared, que solo era para emocionar a la gente más.



Y ahora nadie los ha escuchado. En el estadio se retiraron por la puerta de atrás. En sus casas, solo apagaron el televisor, como si nada hubiera pasado. La realidad es que ya regresaron a ella, que todo les paso, que todo les pasara.

Fanáticos de los Red Sox en Boston y en otros lados se sentían egresados de Harvard, danzaban y coreaban a la lejanía, humillaban al rival, humillaban al otro seguidor. Ahora, lenta y dolorosamente se dan cuenta que se acaban de humillar a ellos mismos.

En algún capítulo de Los Simpsons, la ciudad ejerce un toque de queda a los niños, quienes secuestran una frecuencia de radio para narrar todos los secretos oscuros de sus padres (Homero comiendo flores en el baño, por ejemplo) Y en el número musical, Nelson asegura que los adultos se pavonean como si olieran bien.

Pero para cualquier fanático de Boston, ese pavoneo es lo único que les quedará. La redacción del Boston Herald no comentaba la victoria de los Rays (Delivish), narraba la derrota de los Sox y como es que se dio. No, para ellos no hay méritos en los demás, no hay victorias de los otros, no hay celebración del resto. Para ellos, el mundo esta en tragedia ahora, todos, a quienes les importa y a quienes no. El deporte esta de luto. Aunque pocos sabían que ese equipo fue el último en integrarse al béisbol y que su adición fue por razones de espacio.

¿Y la Cenicienta?
Los Rays destruyeron cuanto equipo se les puso. Día tras día los aficionados al deporte esperaban su inminente caída libre, la cual nunca se dio. El peor equipo de las ligas mayores hace apenas un año, ahora esta a un paso (bueno, a 4) de convertirse en el mejor. Las cifras, las estadísticas narrarían que ya es el mejor, el que más cuadrangulares ha disparado, más carreras producidas, el mejor cuerpo de lanzadores. Solo les falta un anillo para hacer válida la declaración.

Ayer, la narración de Ernesto Jerez aseguraba que quien no tuviera acelerado el corazón, era porque no tenía. Me pregunto donde quedo el corazón de Boston. O el de Tampa, o el de Filadelfia. Cuando menos puedo asegurar que el de los Yankees vibro con semejante victoria. Me emociono ver a Longoria, Upton y a Garza alzar los brazos y correr al montículo. Tres jugadores que se perdían en la sucursal inferior de los Rays hace un año y que ahora son las estrellas que levantaron a un equipo. La emoción de ver al humano celebrar de esa forma se contagia. Y la inevitable expresión de los derrotados también se contagia.



Pero ellos apagaron el televisor y huyeron del estadio. No se atrevieron a sentir un poco de empatía en los dolorosos rostros de Francona, Ortiz, Varitek. No. Les dieron la espalda. Y también, los jugadores les dieron la espalda a sus aficionados. Perder la soberbia y la arrogancia es una de las derrotas más dolorosas para el ser humano. Un viaje a la luna y el aterrizaje más forzoso imaginable.

Anécdota personal: cuando los Yankees perdieron del brazo de Mariano Rivera aquel séptimo juego de la serie mundial contra Arizona, simplemente no pude cambiar de canal. Los rostros de la derrota de mi equipo no salieron nunca de mi mente y con ellos, observe la celebración del rival, con el corazón destrozado. Hay que ver esos rostros para sentirse de esa forma. Los fanáticos de Red Sox ya se sentían así, tal vez por eso no necesitaron unirse a sus jugadores.

1923 - 2008



Llegamos solos y nos iremos solos.

A veces la cotidianidad genera mucho vacío, el cual se rellena con cualquier método disponible del hombre. Nos saturamos y hasta nos enfermamos de trabajo, disciplina, deportes, entretenimiento. Depositamos mucho más que esfuerzo y esperanza en cualquier actividad que realizamos, con mucha convicción de que se verán retribuciones y recompensas. No confiamos en las situaciones que pronosticamos problemáticas, aunque sean parte de una realidad palpable. Más de una vez, necesitamos de esas historias que nos comprueben, que no hay nada imbatible, nada inalcanzable, nada imposible. El dolor que pocos pueden tolerar es el que involucra perder la ilusión, puesto que finalmente, todos los planes, todos los proyectos, todos los compromisos a futuro son ilusiones. Nadie quiere abandonarlas porque estimulan mucho el sentido universal de una vida.

Probablemente una de las ilusiones más claras y más emotivas que tenía fue llegar a conocer y compartir el escenario que involucra una de mis grandes pasiones en la vida. Una pasión que se quiere volátil, poco trascendente, desechable. Las pasiones son pasiones porque no comprenden (ni quieren) los razonamientos más estructurados posibles. Son pasiones porque no respetan condiciones, limitaciones. La fanaticada es tan inevitablemente vulnerable como lo es de indestructible. Esas pasiones nunca son controladas, nunca son contenidas, son explosivas, irracionales, consumidoras. La fortaleza de esa pasión es el organismo que la transporta, la lucha de convencimiento, la motivación. Pasiones, al fin, desmedidas que aíslan los problemas reales, las dudas, las angustias.

Nunca conocí el Yankee Stadium, y se en el fondo que es una ilusión que perdí y nunca podré rellenar de nuevo. Puedo argumentar, entonces, que mi pasión no fue tan grande como creía, pero de inmediato ese engendro que he creado me tranquiliza. No todas las ilusiones están diseñadas para cumplirse, muchas están diseñadas para perderse.

Pocos lugares han sido tan emblemáticos para mí, tan envolventes, tan relajantes. El béisbol siempre tuvo esa silueta, esa figura, ese logo. Ese terreno en forma de diamante era mucho más que un campo, era una ilusión y una vivencia muy personal. Era el elemento común de un deporte, de una fanaticada. Era el sonido no de una ciudad ni mucho de menos de un solo país. Fue la imagen de la clase, de la categoría de un equipo que carga con la esperanza de millones: la esperanza de despertar con mejor ánimo, de correr con más determinación, de poner en marcha tanta ilusión pendiente se tenía.

Todo tiene fecha de caducidad. Todo tiene un final. El final llego en una temporada dolorosa, perdedora y angustiosa. Pero el final estaba marcado y estudiado. Pocos fueron los afortunados en llegar, aún menos fueron los afortunados en salir. 85 años que resguardaran demasiados sucesos para siquiera tratar de analizarlos. Eventos que ni siquiera tienen que ver con lo deportivo, lo religioso, lo espectacular. El evento de alguien que conoció por primera vez a alguien, alguien que perdió a alguien más. La ilusión de quien de pequeño se entreno para estar ahí y de quien nunca lo consiguió. Ilusión de quien perdió mucho y recupero un poco. El hombre que lloro al ver perder a su equipo, pero no lloraba solo por eso, lo hacía por la acumulación de preocupaciones y angustias que le saturaban. El primer beso de alguien, el último de otro. La desilusión, la tristeza, la emoción, la furia. Nada se contenía, nada se prohibía, nada se excluía. Fue el hogar de un equipo de béisbol, fue la casa de mucha gente que ni el deporte le interesaba.

Uno de los escenarios más reconocidos se convirtió en el más respetado. Su final tuvo que darse de una forma u otra. Y aunque perdí mucho más de lo que creía cuando vi frustrada esa, una de mis más grandes ilusiones, se que nunca estuvo destinada para cumplirse. Todo lo que me queda es el vacío, que se llena cada segundo con lo que me dejo, con lo que me brindo, con la sonrisa que pude robarle.

Y aunque podría seguir intentando llenar ese vació con palabras, deportivamente el mejor recuerdo que le quite a ese lugar fue la angustiosa victoria en entradas adicionales al más odiado y dependiente rival: Boston. El cuadrangular de Aaron Boone que dejo tendidos a los Red Sox y que los eliminaba de la Serie Mundial. En ese momento, en ese majestuoso momento, alguien esta cumpliendo una ilusión desde la tribuna. Y alguien más, la estaba perdiendo

Girls



Brevemente...


La explicación que encontre fue que he tenido mala suerte o he recurrido a medios de información erroneos. Ojala sea así. Pero me he encontrado con comentarios tan mal orientados, tendenciosos y arrogantes.


Más de uno juro y perjuro que siempre fue creyente, fan, leal a Lorena Ochoa. Dos años antes, los mismos decían que le faltaba mucho para siquiera competir en torneos importantes y que seguramente nunca alcanzaría la madurez requerida. Esos comentarios venían recién salidos del horno porque en ese entonces había perdido cuanto torneo enfrento (por lo menos la gran mayoría). Y ahora, todos estan colgados de ella. Todos la apoyaron, todos creyeron en ella. En mi caso no me deje llevar con la corriente... pero tampoco la seguí, más bien nunca me di cuenta. Mucha gente ahora es fanática del golf y eso creo que es un punto rescatable. Yo la verdad sigo sin entenderle mucho.




Me da gusto que haya ganado, aunque sin duda envidio la cantidad brutal de dinero que se ha llevado a la bolsa. Según dicen, pobre, no tiene ni tiempo para gastarlo. Pero que bueno que ha ido en ascenso. Ya aseguro su lugar en el salón de la fama (siempre y cuando siga activa hasta el 2012, cosa que no le costara trabajo). Y mejor aún que una mujer haya logrado semejante hazaña. Ojala no implique que la invitarán a participar en alguna telenovela del canal de las estrellas.





Y del otro lado del charco estan igual o peor. Que si la carrera fue la más insignificante, que la pista es rídicula, que Castroneves aflojo en las últimas vueltas, que el combustible y un largo etcétera. No solo en México se minimiza el esfuerzo de una mujer.


Todos lo hemos dicho, hombres y mujeres por igual. Uno ve una maniobra forzada o peligrosa en el camino y dice "seguro es una vieja la que va manejando". Que denigrante y malicioso comentario. Todos cometemos errores al volante y para el caso, el hombre es tendenciosamente más agresivo al volante. Estudios dicen que un hombre tiene mejores reflejos al conducir que una mujer, sin tomar en cuenta que una mujer puede hacer seis o más actividades mientras conduce.


Asi que en la Nascar, una mujer gano. No va a ganar el campeonato, pero gano un premio importante. Y creo que lo que me provoco escribir este comentario (que ya no fue tan breve) fue el comentario (que no voy a decir quien lo dijo) sobre Danica Patrick, cuando celebraba en el podío de "mucha ropa"....


Lo bueno es que con hechos se demuestra más que con palabras. Que bueno que gano y que lo hizo bien y que paso ya a la historia, como Ochoa.


Y si, aparte de buena corredora, es muy guapa





Finally !



La larga espera termino.

Lo bueno: Por fin, la temporada de las Grandes Ligas inicia.
Lo malo: Empieza con un partido de Boston que gano en extra innings
Lo mejor: Oakland se desquito en el segundo juego y vencio a los odiosos Medias Rojas.



Los momios desde ya:

* Para ganar el campeonato de la liga nacional: NY Mets +200; Chicago Cubs +200; LA Dodgers +300.

* Para ganar el campeonato de la liga americana: Detroit Tigers +160; Boston Red Sox +180; NY Yankees +250

* Para ganar la serie mundial 2008: Detroit +300; Boston +300; NY Mets y NY Yankees +450

¿Donde me quede?



Ante tanto descuido en mis comentarios, prometo no cometer el mismo error más.

Asi que incluye esta pequeña advertencia: SPOILERS INCLUDED.


Resumiendo detalles y cosas que he recibido esta semana, algunos que he leído y otros que de plano vi, este es un pequeño reporte semanal.



- Hugo Sánchez dice esperar que se le tenga la misma paciencia que se le tuvo al proceso anterior. Aquel de LaVolpe. Aquel que también presento todo el camino a un individuo que siempre se mostro molesto de la paciencia que se le tenía. Creo que también se llamaba Hugo Sánchez, que a la menor provocación pedía cortar cabezas. Esto me recuerda a una serie que apenas empiezo a descubrir. Una muy fallida y convencional, pero muy divertida de nombre My name is Earl. El karma es el karma, ca'...


- El director inglés Anthony Minghella murio a los 54 años, sin que den mucha explicación de el motivo de su deceso. Director de El Paciente Ingles, El Talentoso Mr. Ripley y Cold Mountain, en los últimos años estuvo más involucrado con la producción de varias cintas, apareciendo también brevemente como actor en Atonement, el año pasado. Descanse en paz.





- Una cinta que siempre disfrute ver fue American Psycho. Y Christian Bale brillaba en esa. Considero a Bale un buen actor con un gran futuro. Hasta el churro ese de dragones Reign of Fire me divertia. Cuando se destapo que sería él quien daría vida a Bruce Wayne, me emocione bastante. Lo hizo bastante bien. Luego vino la maravillosa The Prestige, a esa le siguio otra muy buena llamada Rescue Dawn, y en miras estan (por mencionar algunas) The Dark Knight y la nueva cinta de Terminator donde le hara de John Connor. ¿Porque entonces cuando las cosas nos salen bien pecamos de soberbios? Ahora resulta que a pesar de haber firmado un contrato por tres cintas de Batman, él se da el lujo de decir que no esta comprometido a nada. ¿En que quedamos?. Bale me sigue cayendo bien, pero la página de EW tiene una entrevista muy interesante con él, además de revelar alguna información sobre la esperada cinta del hombre murcielago.

- Seguimos a la espera de ver que va a pasar con la adpatación de The Hobbit, la nueva entrada al mundo de Tolkien. Siendo un hecho que Peter Jackson no estara como director, sino como productor ejecutivo, esto puede ser triste, pero abre la puerta a muchas opciones. La que mas llamaba la atención era la de Guillermo Del Toro como posible director. Del Toro todo el tiempo ha dicho que no hay un proyecto aún, que no puede asegurar siquiera que se diera. Semanas después, efectivamente el proyecto entro de nuevo en la penumbra. El mundo de Tolkien probo ser muy redituable y todos quieren un pedazo del pastel... hasta de una cinta que ni siquiera se ha empezado a producir. En fin, Warner afirma que sigue muy firme con la realización de la cinta, la cual se dividira en dos partes (la primera basada directo del libro, la segunda escrita por Jackson y que vincula los hechos con El Señor de los Anillos) a estrenarse en 2010 y 2011.


- ¿Alguien recuerda a Troy Duffy? Aquel que se le etiqueto como el nuevo Tarantino, como el futuro del cine mundial. Esa etiqueta se la dio Harvey Weinstein. No creo que sea muy conocido el fulano. Hoy veía en televisión su supuesta obra maestra "The Boondock Saints" cuyo nombre en español es "El Quinto Infierno". Quizá debí haber visto esta cinta sin saber mucho de la historia detrás, que es mucho más interesante. Brevemente: Duffy, un bartender cualquiera, escribio un guión interesante que llego a manos de Weinstein quien fascinado le ofrecio un contrato para que dirigiera su cinta, con el presupuesto elevadisimo y demás. Duffy se codeo con la alta sociedad de Hollywood, quienes le decian que su guión era una maravilla. Pero Duffy no pudo con tanto ego y engolosinado con tanta soberbia revento la paciencia de Weinstein quien lo dejo a su suerte, para después asesinarlo... profesionalmente. Ningún estudio podía ayudarle con su cinta, porque estaba "marcado".... La interesantisima historia esta contada en el fabuloso documental "Overnight". Recomendado a las de ya. Después de ver el documental, revisen la cinta, que si bien no es una maravilla, es bastante pasable, con un Willem Dafoe cumplidor. Bueno, la secuela ya se prepara para este año y quien se arriesga a contratar a Duffy (porque el pobre en verdad esta maldito para lo estandares de las compañías) es Sony Pictures. Weinstein ya no es tan poderoso en estos tiempos. Esto lo confirma.



- Sam Raimi dirigira una nueva cinta (o varias) de Jack Ryan, aparentemente una que esta apenas escribiendo Tom Clancy. Promesa de este año, volver a ver Evil Dead para dejar de odiar tanto a Raimi. El tipo es verdaderamente bueno. Spider Man 3 no la dirigio el... ¿verdad?

- No se si solo a mi me emociona la nueva de David Mamet, Redbelt. Es jiu jitsu. Nunca he creído que para disfrutar un deporte hay que practicarlo. Pero si lo practicas, te vuelves loco por él. Asi me paso con el beisbol y asi me pasa ahora. Aqui el poster:




- Unos detalles que en verdad había olvidado por completo. Este año se estrena una nueva cinta de The X Files. Se planea una nueva versión de Friday the 13th. La última cinta de Harry Potter se dividirá en dos partes (que raro), y ya hay cast para la nueva cinta de Street Fighter, si a alguien le importa, claro (que nadie iba a las chispas, o nadie se quiere acordar)

Half Time


Los monstruos de la caricatura de Nickelodeon "Ay, monstruos", tenían un concurso de surfing que solo se podía realizar un día, en la hora precisa y con el tiempo contado. Esos monstruos vivían en las coladeras de la ciudad. La carrera que se iniciaba en un acantilado comenzaba en el preciso momento en que el reloj llegaba a cero del segundo cuarto del Super Bowl. Es decir, la pausa del medio tiempo. ¿Porque? Porque justo en ese momento, todos los televidentes que se cuentan por millones, se levantan de sus asientos y van, por fin, al baño.... Sin llegar a ser más específicos, la referencia es muy atinada y en este caso, no podía ser más real.


El medio tiempo del Super Bowl XLII fue para muchos un alivio. Para otros una tortura. Personalmente, fue la pura tranquilidad. Respire de nuevo, me movi de nuevo, deje de sudar y pude distraerme con el agradable Tom Petty.



Nada me habría preparado para lo que me esperaba. Quince minutos, inicialmente de pura locura.


Ver el Super Bowl con alguien que se aficionado a alguno de los equipos que lo compiten, puede ser muy divertido o una amaga pesadilla, para ambas partes.


Me parecia sospechoso, misterioso y hasta increíble que en verdad existieran personas que eran fanaticas a ese equipo de ratas llamado New England. Pero los había. Y esta vez, tan cercanos a su temporada perfecta, a autoproclamarse el mejor equipo de la historia, se volvieron insoportables.

Ya saboreaban el trofeo Vince Lombardi. Ya gritaban ser los mejores en la historia de todos los deportes. Postulaban al tal Brady como presidente o como papa o como lo que se les ocurriera en la mente. Y faltando menos de 3 minutos en el reloj, del último cuarto, a 90 segundos de llegar a la ansiada meta, parecía que la perfección era justo lo que obtendrían. Nadie pensaba que los poco experimentados Giants de New York podrían revertir el engañoso pero pesado marcador de 14-10. Nadie creía que un QB como Eli Manning podría soportar la presión y comentería sus muy frecuentes errores. Pero en algun momento nadie pensaba que la Tierra era redonda.


Y esos 90 segundos que para quienes deseabamos con todo el corazón que los Giants consumarán el llamado milagro pasaban como 9 segundos. Para aquellos que se inclinaban por los Pats, fueron una eternidad.

Lo que parecía auntenticamente imposible, en especial contra la supuestamente perfecta defensiva de New England, poco a poco parecía una posibilidad. Esos fanaticos de New England hablaban menos y sudaban mas. Ya no sonreían como lo hacían cuando el marcador estaba a su favor. Y conforme ese equipo que subestimaron (como lo hicieron contra todos los que jugaron) se acercaba más y más. Y el tiempo se agotaba lentamente.



Entonces sucedio. Primero, la espectacular jugada que parecía el final para los Giants. Manning atrapado entre oponentes y compañeros, cerca de caer, sale de todos para lanzar un pase muy elevado que el receptor atrapo con las manos y el casco. Segundos después, la parabola de Manning al lesionado Plaxico Burress que provoco la sorpresa de propios y extraños. Esa atrapada significaba la delantera y el tiempo marcaba 35 segundos. Esa atrapada significaba la victoria. Pero esa atrapada, esa anotación significo mucho más que solo el Super Bowl XLII.


Significo, en pocas palabras, justicia divina. No puedo asegurar que los Giants se vieron favorecidos por algo encima de mi entendimiento, por alguna fuerza divina o algo asi. Pero si aseguro que los Pats se vieron malditos por su soberbia. Que no solo aparecio en este año, que llegaban invictos al gran partido. Es una soberbia que traen desde inicios de la década. Desde, efectivamente, aquella super dudosa victoria que obtuvieron contra los Raiders de Oakland.


No soy fanatico de los Giants, en lo absoluto. Pero faltando 39 segundos, todo mi corazon estaba en esa jugada. Y no recuerdo haber saltado tan emocionado desde hace mucho tiempo. Para mi no ganaron los Giants. Perdieron los Rats. Por fin, lo vivi, lo grite y lo disfrute.



Uno de los mejores juegos que he visto en mi vida, en la historia de ese deporte.


Si existe un Dios del deporte, o uno en general, el domingo 4 de febrero de 2008, se acordo de este deporte, al cual había olvidado varios años ya.















Y solo para recordarlo o atesorarlo, el siguiente video fue grabado desde la tribuna, en esos últimos segundos de ese gran partido.