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And that's it?


Y bueno, eso fue casi todo. El muy extenso resumen que pudimos lograr de la década pasada. En verdad, vuelvo a extender mi enorme agradecimiento a los amigos que colaboraron para tener una noción un poco más general y objetiva de lo que vimos en el cine durante estos últimos 10 años.

Es un hecho que todavía me falta mucho que revisar, así que de ninguna manera dejaremos de hablar de cintas de la década que termino (ni de las previas a esta)

Bien dicen que si no vas a hablar bien de algo, mejor no hables. Ya vimos que fue lo mejor de cada involucrado, así que como toque final, me toca expresar a mi (solo a mi) lo peor. Y vaya que muchas veces la lista de lo peor es mucho más sencilla tener. No la pensé mucho, de haberlo hecho, probablemente no la hubiera terminado. Así que a bote pronto (y de las que pude ver):

· Dungeons & Dragons (Dir. Courtney Salomon, 2000)

· Godsend (Dir. Nick Hamm, 2004)

· Elektra (Dir. Rob Bowman, 2005)

· The Spirit (Dir. Frank Miller, 2008)

· Friday the 13th (Dir. Marcus Nispel, 2008)

· The Wicker Man (Dir. Neil LaBute, 2006)

· Hasta el viento tiene miedo (Dir. Gustavo Moheno, 2007)

· Tomb Raider The Cradle of Life (Dir. Jan de Bont, 2003)

· Life or something like it (Dir. Stephen Herek, 2002)

· Paycheck (Dir. John Woo, 2003)

· Alexander (Dir. Oliver Stone, 2004)

· The Texas Chainsaw Massacre: The Beginning (Dir. Jonathan Liebesman, 2006)

· The Night Listener (Dir. Patrick Stettner, 2006)

· The Number 23 (Dir. Joel Schumacher, 2007)

· The Astronaut Farmer (Dir. Michael Polish, 2006)

· Eagle Eye (Dir. D.J. Caruso, 2008)

· The Mommy: Tomb of the Dragon Emperor (Dir. Rob Cohen, 2008)

· Déjà vu (Dir. Tony Scott, 2006)

La lista sigue y sigue y sigue. Afortunadamente me “perdí” de las muy mencionadas (en estos reconocimientos) Battlefield Earth, Gigli, Glitter, Catwoman, Basic Instict 2, Zapata, El libro de piedra, prácticamente todas las de Eddie Murphy, las del Dr. Uwe Boll y varias más.

Pero las que no me perdí y que hubiera deseado hacerlo, son, por supuesto, las del Mr. Money man, Bay, Michael Bay. De muy mal gusto, Mr. Bay es la peor enfermedad que le ha sucedido al cine (sida, cáncer, influenza, usted nómbrela) en muchos pero muchos años. No solo ferviente y apasionado destructor de cintas detrás de la cámara, sino con pluma y papel, desde la silla de productor y francotirador de remakes a grandes clásicos.

Lo peor de la década, sin duda, es el levantamiento de este engendro. The Rise of Michael Bay. Si, desde la década pasada ya pataleaba. Todavía gateando, probablemente desconocía todo su potencial. Con Bad Boys (1995) y especialmente The Rock (1996) todavía gente como Don Simpson o Jerry Bruckheimer lo tenían encadenado, bajo sedantes, en observación a ver que sucedía con su experimento. Pero casi al final de la década pasada, alcanzaba estándares de su calidad habitual con la porquería llamada Armageddon (1998)

Ya en la década de los 2000 y tomándose 3 años de descanso (que no fueron suficientes) se animo para producir y dirigir la absurdamente estúpida Pearl Harbor (2001), empezó su cacería de clásicos y produce la infantiloide cinta The Amityville Horror (2005) para después mostrarnos la cumbre de su mediocridad. Llego la tediosisima The Island (2005), produce el inhumano remake de The Hitcher (2007). En el mismo año, Spielberg lo drogaba para mantenerlo inhabilitado para la batalla de Transformers (2007) Regresando del letargo, sentado en una silla de productor que seguro se encontró en un basurero, se encarga de “prestar” su “nombre” a Horsemen, The Unborn y el remake de Friday the 13th (todas del 2009)

Su imparable camino de destrucción continuará puesto que ya tiene en miras el remake de A Nightmare on Elm Street, la secuela de Friday the 13th y la tercera parte de Transformers.

Pero su cumbre, su vocación llego con las que son, para mí y para muchos, las dos peores películas de la década (de la historia, de la humanidad)

Por supuesto hablamos de la insufrible, espantosa, imbécil secuela de los robots, Transformers: Revenge of the Fallen (2009). Y de la porquería eterna, miserable, racista, ignorante secuela, Bad Boys II (2003), esta, simplemente, la muestra de lo peor que puede explorarse en el celuloide.

Uno simplemente tiene que tropezar con la misma piedra para entenderlo. Yo he tropezado muchas veces. Yo soy el único responsable de sentirme tan deprimido ante lo presenciado. La promesa, y espero cumplirla, jamás volver a ver nada que haya pasado por las manos de ese colorido personaje. Quisiera decir que algo bueno he aprendido.

I hate the hype (but love his movies)


Hace poco explicaba algo que me molestaba del popular creador de Best-Sellers, Dan Brown. Si su alter ego, Mr. Langdon, es tan erudito, ¿Por qué sus explicaciones son tan arbitrariamente redundantes? Un temor típico de quien se anima a escribir, el miedo a no dejar las cosas en claro, bien definidas, bien entendidas para que uno de esos detalles no trunque el fluir y la narrativa de sus novelas. Me molesta porque parece que trata al lector como un completo ignorante (aunque reconozco que su último libro, The Lost Symbol, me tiene muy interesado)

Temiendo no expresarme, y por sospecha de una interpretación errónea, quiero aclarar que la reciente cinta de Quentin Tarantino, Inglourious Basterds, me pareció muy lograda, muy equilibrada y con la inercia suficiente para mantener la atención en sus casi tres horas de duración.

Es difícil decirse fan de algo o alguien (salvo a mis amados Yankees) la palabra compromete a muchas cosas que pocos son capaces de cumplir. Y aunque me fanatizo con facilidad, creo que el término “soy seguidor” del cine de Tarantino es más apropiado (es decir, me gusta bastante, pero no se pierde cierta objetividad) Desde la siempre ninguneada pero espléndida Jackie Brown (1997) hasta el espectacular homenaje Death Proof (2007) me he dejado llevar por una corriente imbatible y lo he hecho con mucho gusto. Tarantino es uno de los productos más populares y exitosos en la actualidad, lo han publicado como aquel que acerca al espectador casual al llamado cine de arte (o de culto), apreciarlo aunque no pueda reconozca tanta referencia y forzarlos a tener gusto por su tendencia, aunque no estén de acuerdo.

Si el tan negativo/positivo hype que sus cintas siempre generan no fuera fabricado por manos y agentes externos, quizá nadie hablaría de él. Tarantino es lo “cool” lo “it”. Tiene que gustarte, porque aunque el director jamás ha velado por esa imagen cultural (porque lo pop, dicen, también es cultura) si ha conseguido hacerle guiño a casi todos los segmentos del mercado. Sigo sin conocer a una mujer que no le guste Kill Bill Vol. 1 (a pesar de los ríos de sangre que derrama) hay quienes siguen buscando la billetera de “Bad Motherfucker”, otros que recitan los diálogos de Mr. White o quienes se ponen “Bear Jew” como nickname.

Pero por encima de sus aportaciones populares, Tarantino es fanático de las películas, no duda en desbordar el amor que les tiene, el vacío que le llenan y la admiración que le provocan. Y porque no, ha demostrado ser un escritor y director de cine con mucha más propuesta que muchos de sus contemporáneos (y de sus alumnos bastardos) Ya no tan desafiante como en sus primeras obras (ya no tiene que serlo) pero si mucho más cuidadoso, abarcando referencias más específicas, más pulido y constante en su compromiso con su trabajo.

Como cada quien escribe de lo que conoce, pero también de cómo entiende las cosas, tendría que hacer una reflexión. Es probable que el molesto hype haga tanto escozor por el egoísmo natural de cada persona, la necesidad de pertenencia. Si, es evidente que mi molestia es la apreciación que a veces se le da, la veneración que le rinde un gran sector por razones casi obligadas, ya no sugeridas, sino impuestas por muchos medios, reseñistas y fans from hell.

Inglourious Basterds tiene el mote de “la mejor película de Tarantino desde Pulp Fiction”… ¿Cómo que porque? El que lo diga el fan que sabe en que hora, minuto, cuarto de hospital y bajo que signo zodiacal nació, no implica que tenga razón. Es decir, no es conocedor por tener información estadística, mucho menos por asegurar haber revisado un centenar de veces su trabajo. Repito, admirarlo por el producto que es, que se ha manejado, no por lo que el director ha creado o por lo que quiere provocar.

No es lo mismo ver a Eli Roth (y su expresión psicópata) emulando a Mickey Mantle, que a Pam Grier ligando con Robert Forster. No es lo mismo ver a Uma de amarillo que a su stunt de blanco. No es lo mismo escuchar a David Bowie (en una de las selecciones más extrañas en su siempre fino tino musical) que a Shivaree, a Joe Tex o a Bobby Womack, ¿verdad?

No, tampoco soy ningún experto y tengo que repetir, me gusto mucho Inglourious… Su primer capítulo es uno de los momentos más soberbios del cine en todo el año, la variedad de ritmos y géneros que colecciona y ejecuta con una maestría envidiable, la creación de cada personaje del cual se deshace sin el menor remordimiento, la absorbente secuencia final dentro de un cine (y las lecturas que ha generado) Tiene muchos puntos muy emotivos, muy espectaculares y en ningún momento se siente el desorden que generalmente plantea (como que las escaletas no son lo suyo)

Aun así, no le doy mucha justificación a los 6 contactos que se ponen “I want my scalps” las decenas de perfiles que colocan en sus redes sociales lo genuinamente hipsters, profundos y cultos que se sienten porque les gusto o los que se atreven a decir que es su primer éxito (infelices) Y desde luego también están los amargosos/envidiosos que redactan sus traumas y frustraciones en un blog y que tienen que repetir tres veces que sí les gusto, para que les crean y tengan un poco de credibilidad en sus comentarios. Aunque sea un poco.

¿Porque odio a Michael Bay? / III



Creo que para nadie es un secreto, a estas alturas, el desprecio inhumano que le tengo a la figura de Michael Bay. Un odio absoluto a su estilo, a su formato, a su contenido, cinematográficamente hablando (digo, capaz que es un santo cuando vuelve al mundo real) Empezar con esto me lleva a tomar aire. Paciencia. Y llego a la conclusión de soltar una frase que yo no dije (ni siquiera escuche en vivo) que resume mucho de lo que creo.: “Michael Bay is the aids of cinema”

Pero tengo que ser muy franco aquí. Empecé viendo Transformers 2, con la mejor disposición, olvidándome de que era Mr. Bay el responsable, consciente de que mi cerebro me lo reclamaría, pero optando por apagarlo un rato. Los primeros 15 minutos fueron hasta agradables, entretenida fue la lucha por no carcajearme, por no juzgar el producto en base a su creador y sus antecedentes. Lo que siguió (por ahí de 140 minutos) fue una batalla campal entre mi necesidad de relajarme y la incomodidad que me consumía. Mucha gente me advirtió y hasta me aconsejaron seriamente repelerla, darle la vuelta, seguros que iba a terminar mucho más frustrado y furioso que mi estado natural. ¿Quién me manda? Pues nadie, la verdad, mi decisión y tengo que divertirme con haberla tomado (fue como recrear el meter las manos al fuego cuando era niño) Pero en ese momento que tuve para pensar si la taquería estaría cerrada una vez que terminará la nueva pesadilla de Mr. Bay, me detuve a meditar sobre las motivaciones de los involucrados. Como fue que dieron con tantas ideas los escritores, como las visualizaron los productores, como las hicieron los actores. A ver:

1) No me pareció tan insufrible la presencia de los padres de Sam, ni su incidente con las drogas, ni ver a Bumblebee llorando. Pero que tal el mundo Bay, ese en donde Megan Fox es un elemento de decoración en Bad Boys II (la peor película de la década según yo, aunque esta se acerca bastante) Todas las estudiantes de la universidad son modelos, las fiestas de fraternidad involucran escenarios soñados e iluminación con laser incluido… Ah, pero nadie acaba ebrio, ni desvariando, ni pareciendo un ser humano.

2) Tan en neutral me puse que se me olvido la primera parte (que disfrute más de lo que creía y aseguraba) ¿Eran los Transformers un elemento más encubierto por el gobierno? O sea, ¿nadie sabía de su existencia? ¿nadie vio la destrucción sin sentido que hicieron en L.A.? ¿para que revivieron a Megatron? ¿A poco se murió? ¿Eran satélites? Y una que si nomas no doy ¿Cómo llegaron a las lunas de Saturno?

3)En apariencia, primero fueron los Transformers y luego la civilización. Ok. Sam traía una astilla pegada a una sudadera que era la clave para tener el conocimiento del universo. Ok. Se da cuenta que estaba pegada al principio de la cinta, casualmente. Ok. La astilla le transfiere información, cobra vida y activa a todos los aparatos eléctricos de la casa para convertirlos en unos critters mecánicos que quieren… ¿Qué querían? Matarlos a todos y a ellos y a Bumblebee y al Sol… O algo así. Pero el punto es… ¿la astilla es el detonador de toda la película? ¿Cómo escribieron eso? De verdad, tengo que saberlo. Algo saben que yo no.

4) Si en el mundo Bay, todos y todas son modelos, físicamente superiores, moralmente elevados… ¿Por qué Sam no le puede decir “te amo” a Megan Fox? A Megan Fox, ni porque ella se lo pide. Bay de plano coloca a la actriz en las posiciones más sugerentes e incomodas (para ella quiero suponer) en cada cuadro que la tiene. En esa postura, ella le dice a él “dímelo, dímelo o córtalas” Y nada.. De tal suerte que eso tendría que suponer que al respetable le interese esa historia de amor, donde el Romeo esta quejándose, poseído, vomitando y la Julieta se la pasa llorando y demandando. Me conmovió más el tráiler de New Moon que dieron antes… de ese tamaño.

5) ¿Y que hay de los Transformers? La verdad, nada mas ubique a Optimus (como han desfigurado el recuerdo de mi infancia) a Megatron y a Bumble. Los demás… ni los autos son llamativos (cosa que si sucedía en la primera cinta, con el espectacular Mustang policía tuneado como Charger) Pero por ahí alguien tuvo el buen tino de incluir uno de esos juguetes que todos queríamos y pocos obtuvieron. Aquel que era un ensamble de varios vehículos de construcción que armado resultaba un ente formidable de nombre Devastator. ¿Y que hace Mr. Bay? Le pone testículos… por supuesto. Ah, y a John Turturro diciendo algo de un escroto.

6) Bay dijo que trabajo mucho en los efectos de los robots para darles empatía humana en sus facciones y reacciones. Quizá queriendo hacerlos similares a Gollum. Si lo logra, no puedo asegurarlo, porque a todos los robots se les alborotaron las hormonas. Y es que vuelvo al punto 4. Incluido un robot, ahora con forma de cochecito a control remoto, le tira la onda y todo lo que puede a Megan Fox… ¿No era PG-13? Bien pudo funcionar como una porno, de plano.

7) Lo mejor para el final. Ya llegamos a Egipto y a comprobar que son Sam y Optimus Prime quienes mandan. El ejército americano obedece sin cuestionar las órdenes de aquellos dos. Y Sam tiene que revivir (ah, si, spoiler) a Optimus con tierrita que encontró en una pirámide. Evidentemente, es herido mortalmente antes de llegar. Ella llora y le dice (por fin) que lo ama y que regrese a ella, snif snif. Pero… (respiro y me carcajeo) … ¿te cae que Sam llego al cielo de los Robots? ¿En serio? ¿De verdad? Y no solo eso, los dioses del Olimpo Mecánico le hablan y le pasan su sabiduría, de tal modo que era él la respuesta a todos los males de todos los mundos. Tal cual. No lo soñé. Así paso.

Es cierto, mi antipatía al seudo director me llevo a asegurar que la primera cinta fue dirigida por Spielberg. El fugaz “éxito” de la primera parte me sorprendía y no quería aceptarlo. Ahora creo más que nunca que Bay ni se paro en el set de esa.

Michael Bay. Yo creí que ya había visto todo lo peor que podía salir de ti. ¿Qué pensaba? Ya no soy tan radical para decir “pos si ese ni piensa”, pero en serio, ¿qué paso? ¿Qué fue lo que paso por la mente de él, de sus escritores, de sus productores y de todos los involucrados? Aunque sea “DINERO” no puede ser que hayan hecho algo como esto. Si, ya recupero todo lo invertido (para el dato, siendo fríamente matemáticos, cada minuto de la cinta costo alrededor de millón y medio de dólares) Y a muchos les ha gustado, aparentemente. Pero me pregunto si el reto de Bay fue hacer la peor película de la historia, con dedicatoria a todos sus detractores y restregarnos en la cara lo exitosa que resulto. Tristemente ha comprobado que la culpa es de la audiencia, no suya.

Yo mejor ni me quejo. La culpa también es mía (aunque con orgullo digo que no pague por verla, pero si invertí mi tiempo para hacerlo)


El horror....



Respeto muchísimo al señor Steven Spielberg.
Me divierte bastante el señor Will Smith.
Salvo muy contadas excepciones, odio los remakes.

De esos últimos, hay dos casos que me han parecido francamente absurdos. El rumor es que a los gringos no les gusta ver las películas con subtitulos (demasiada información para el promedio y a eso sumarle que hay que leer, pues no, pobrecitos) La cinta Quarantine - remake de la española Rec, y el remake a cargo de Matt Reeves (Cloverfield, 2008) de la cinta sensación en Europa, el cuento de hadas de vampiros Let the Right One In (Tomas Alfredson, 2008)

El remake de esta cinta ya estaba planeada a los dos años de su estreno. Parecía que todo estaba alineado para su elaboración cuando el milagro sucedió y el proyecto se cancelo.

Ahora, la pesadilla vuelve con todo. Una cinta de Spielberg con Smith en los créditos sin duda llama la atención y se antoja. Pero NO de esta cinta, no el remake de esta cinta. Por favor, que alguien los detenga:

La información (o el rumor, esperemos) se dio en Variety.
El trailer de la maravillosa cinta original es el siguiente:

World Tour


Uno cree que haber visto todo y cada día se sorprende por otra cosa diferente. Lo que sí, uno sabe que no la ha visto todo cuando a la televisión se refiere. De todos los adjetivos que a la televisión se le adhieren, el único que debería ser eliminado es aquel que refiere al aparato como fuente de educación. Pero bueno, la cultura siempre la ha hecho como un integrante más de cualquier familia, quizá el más amado, el más dividido, el que más tiempo hace compañía. Aunque es el único que no rezonga nada ni pide mucha cosa.

En fin, hace poco veía lo que puede considerarse uno de los videos del año en la televisión. Si bien alguien lo puede confundir como esperanzador o que fue realizado de todo corazón y en buen plan, la verdad es que es una de las comedias negras más honestas que se han visto en los últimos años. El video, con el fondo blanco esperanzador, nos muestra a las estrellas Televisa explicando la crisis económica que existe en la actualidad, sus juramentos ante la voluntad del mexicano, sus argumentos sobre la capacidad que tiene el pueblo y la sugerencia de respuesta que dan. Una joya



Primero, me preocupo ver que era cierto, segundo, me preocupo que esos rostros se atrevan a dar su versión de los hechos y que, parece, se la creyeron (porque una cosa es dar su opinión y otra es dar a luz una realidad que solo en sus bolsillos existe) Y tercero, me impresiono que se atrevieran a sacarlo al aire, parecía más una broma bien orquestada que un proyecto real, así que cuando lo vi, después, en televisión (veía el béisbol en televisión abierta) me espanto. Pero ese breve recuento de daños paso de inmediato y luego pensé: “¿Ese tipo compartió el mismo cuadro con John Travolta?, pobre Travolta Después reí cuando en los comentarios uno decía “adal ramones de traje y corbata…. komo si supiera usar cubiertos el imbecil”. Al final, creo que Televisa si ayudo en esto de la crisis, hizo que se nos olvidara un poco y nos riéramos de lo lindo. Aunque si ha alguien lo deprimió, la pregunta es ¿Porqué no aparecieron, denigrándose, sus titulares de noticieros, de opinión, de dirección?

Lo que me lleva a pensar en la cantidad de dinero que les deben pagar por hacer una parodia de ese tipo (Salinas ni hablar bien puede). Por ejemplo, el QB de los Seattle Seahawks, Matt Hasselbeck, quien ha estado toda la temporada lesionado, fue una prometedora estrella que de pronto le encontraron cierto talento frente a cámara. Y ahí esta, saliendo en tanto comercial puede, previendo que su carrera esta en el alambre. Por supuesto, uno no puede olvidar a Francisco “El Tronquín” Fonseca ridiculizándose en cada comercial de pan, tortillas, botana saliera, evidenciando su nula capacidad para jugar fútbol. Y de ahí, llegue al siguiente comercial que promociona al esperado videojuego Guitar Hero World Tour.

Como bien saben muchos, el béisbol es mi fanatismo. Los Yankees de Nueva York mi pasión. Pero cada que llegaban a la post-temporada, la estrella del equipo (y jugador mejor pagado) Alex Rodríguez bateaba basura, no servía de nada, se ponchaba y acababa no solo con las ilusiones del fanático promedio (y pasional) sino con la salud física y mental de todos los seguidores del equipo. Ahí anda el desgraciado paseándose con Madonna, presumiendo sus millones y estelarizando comerciales. Después de ver el comercial, pensé en silencio “Por favor, ponte a entrenar”. Pero en compañía de Tony Hawk, Michael Phelps y Kobe Bryant, debo admitir que algo bueno de ellos puede aprender. Claro, de este anuncio al de Televisa, hay millas de lejanía. Y la sonrisa que produce, es muy diferente

I Want to Play a Game



Mi estimado Joel se preguntaba sobre lo que sucedía cuando en una sala no entra ni un alma a presenciar la película. ¿Sigue la programación, se proyecta no matter what? Yo pensaba que la peor función debía ser la última de un domingo y luego fui constante para esas funciones (a mi favor, era en verdad el único horario disponible con el que contaba en ese tiempo) Pero recordaba las veces que he entrado a la sala, dispuesto y preparado para disfrutar la cinta y me encontraba con que éramos 2 o 3 más, o solo yo. En alguna ocasión, éramos 3 y uno estaba profundamente dormido. En otra, éramos 4 y dos estaban profundamente ebrios (creo seguían su fiesta dentro) Una de las últimas que me toco, tres para ser exactos incluyéndome, fue cuando tome la decisión (porque no es una decisión que se tome a la ligera) de ver la tercera entrega de la que ahora parece eterna saga de Saw.

Cuando revise esa entrega, en algún otro espacio, comente de forma no tan breve la conclusión que me había dejado, muy independiente a la cinta en sí. Recuerdo haber estado en la sala, asegurándome que el individuo dos filas atrás de mi, se acercaría y me recitaría el “I wanna play a game”. Me divertí, más por la paranoia que sentía que por el filme y sus sádicas y violentas secuencias (en especial la de una trampa que gira con un personaje dentro) pero definitivamente entendí que jamás volvería a ver una cinta más de esta desgastada saga. A veces me sentía Danny Glover en Lethal Weapon (I’m too old for this shit) pero en realidad, solo presencie el espectáculo para convencer a mi lado más sangriento y sediento de gore que esto ya no ofrecía nada.

Pero mi preocupación se dirigía a lo que encontraba en los foros de la cinta, casi cada tópico versaba lo mismo, si alguien conocía a alguien legalmente adulto que les pudiera acompañar para ver la cinta en la sala. Niños de entre 13 y 15 años angustiados y verdaderamente desesperados por asistir a la que consideraban una de sus cintas favoritas y destinada a convertirse legendaria. No era la imagen de un niño de 13 años viendo imágenes jamás planeadas para ellos, sino el desesperado fervor que le profesaban. Conclusiones habrá muchas, algunos de esos niños ni siquiera ya se interesarán por esta nueva entrega, como muchas otras personas. Nunca he creído que los medios sean los culpables directos de la violencia en la vida real, nunca he apoyado que culpen a una película, un libro, un género musical como el responsable de que los niños secuestren una escuela o demás atrocidades. Ni creo tampoco que esta saga invite o provoque que algún niño decida recrear un juego sádico de este estilo. Sin embargo, si me causaba mucha curiosidad el analizar de qué forma algunos planeaban entrar a la sala sin compañía. Vaya, debo reconocer que eran unos métodos por demás ingeniosos.

Si como muchos predicen, esta saga esta destinada en convertirse en la nueva Friday the 13th, con eso de que exprimían al personaje en tanta secuela como fuera posible, tengo que recordar a Tobin Bell, entrevistado en la promoción de la segunda parte, agradecido con el personaje de Jigsaw, pero con cierta preocupación de promocionar, años después, la octava parte de la serie. Esa imagen no esta muy alejada a una realidad, donde la quinta entrega triplica en un solo fin de semana su costo total.

La primera vez que vi el teaser de la primera cinta, la secuencia de la chica que tenía que abrir a su compañero para encontrar una llave, me emocione completamente. Desconocía todo de esa cinta y desde ahí me tenía sumamente intrigado. Disfrute mucho esa primera parte, con todo y la actuación de Cary Elwes, pero me decepcione terriblemente su secuela (como también la tercera) A la cuarta ya no le entre y de esta quinta no me interesa absolutamente nada. El colmo es que me da una flojera tremenda, mientras que siguen saliendo sus defensores y sus argumentos de cómo no entendemos por que esta hecha y para quién. Estoy seguro que no esta realizada para menores de 15 años, pero son ellos quienes la defienden con bastante constancia.


Acercándose el día de muertos, esta aparecerá en bastantes maratones entre amigos, televisivos, de escuelas y demás. No creo que el famoso Jigsaw sea un personaje con la misma presencia de Jason (en el comparativo común que le hacen) ni tampoco que sea tan recordado y legendario. Pero en algo similar lo quieren convertir. Indudablemente, Jason después de la tercera (tal vez la cuarta) cinta, fue perdiendo innovación, interés, originalidad y se convertía en una triste parodia de él mismo. Mismo caso le sucede a Jigsaw.

Pero, aprovechando las fechas, una de las experiencias más aterradoras es la primera vez que uno recorre la Casa del Terror, llega al final, el largo puente colgante, y vislumbra la tan anhelada salida. Aventurado y desesperado, uno corre hacia la luz para ser enfrentado por el espantoso sonido de una sierra eléctrica y la aparición de un gigante hombre con máscara de hockey que se interpone entre el escape. El ser lanza su sierra contra la gente y esta se atora en un tronco. El espacio dejado por el gigantón es demasiado pequeño, pero nadie duda en intentarlo. El tumulto se avienta, se jalonea, se abalanza a la salida y aún al aire libre, en el patio del parque de diversiones, frente a las sonrisas de los que los esperan (y ríen con sus aterrorizadas expresiones) ninguno de los recién salidos ha olvidado esa terrorífica imagen.

Di con el siguiente video por casualidad y el comparativo entre ambas sagas volvió a aparecer ante mí. Resulta que en Brea, California, se movilizaron y con el estreno de la quinta parte, adecuaron una mansión embrujada cuyo eje es la saga del mentado asesino Jigsaw. La esperanza, para quienes le entren, es ver si la experiencia que tanto disfrutan en la sala de cine, sea igual de agotadora en vida propia. Con esto de que la franquicia no parece en lo absoluto muerta, de que se vale todo, parque temático y versión para consolas de videojuegos, todo esto de Saw me hace pensar en dos cosas: ¿Se convertirá la primera parte en un clásico de culto derivado de lo nefasta que toda continuación ha resultado? La segunda, pobre Jigsaw, quien le manda. A mí ya me dio sueño.



Coming soon



Los estrenos pueden variar sin previo aviso

Lo que se lee es algo a lo que nos estamos (mal)acostumbrando. El tiempo de tolerancia para esperar a una persona es de 15 minutos. Pasado ese tiempo, y si no se reporta la persona, lo indicado es retirarse del lugar de la cita prevista. Así como dicen que la puntualidad es cualidad de los reyes, también se ha convertido en un síntoma anti-social. O eso parece ser. La falta de prudencia para llegar al sitio y a la hora acordados es más común que corriente.

Esos derechos no cualquiera debería poder ejercerlos. Las distribuidoras en México por lo general son impuntales por norma operativa. De manera independiente a que las cintas nunca inician a la hora acordada (ni los comerciales previos inician a la hora del boleto), el estreno de infinidad de cintas se prolonga semana tras semana, mes tras mes. El caso que por supuesto me salta a la vista es el de la cinta The Host. Tuvo su presentación en el país en un festival a principios del 2007. Se tenía planeado su estreno comercial a mediados de ese año, Junio siendo más específico. A partir de ahí, la fecha ha cambiado, se prolonga semana tras semana. La última noticia que se sabía de su estreno era el 8 de Agosto de 2008. Una vez más se retrasa con la promesa de estrenarla (ahora si) el 15 del mismo mes.

Eso sí, esta planeado el estreno de An American Crime en el mismo mes (seguramente ocupara el espacio en cartelera que tenía previsto The Host), cinta que por cierto fue realizada para televisión (no dudo que al rato quieran estrenar la decepcionante adaptación de Desperation antes)

Este mes se anticipan estrenos que quedaron relegados del verano, temiendo por supuesto a la presencia en la sala tanto de Batman como de Wall-E. Se vislumbra la secuela de X-Files, la muy comentada Wanted, Tropic Thunder y The Clone Wars

Apoyadas fuertemente, ninguna de esas cintas fallaran a la cita prometida. Pero también en el horizonte aparecen ciertas cintas que tienen fechado su estreno, pero conforme se acerca tal día, se antoja poco probable su exhibición. Tengo muchas curiosidad por ver la secuela de Harold & Kumar la cual ha sufrido el retraso 2 veces. Aparece también The Bank Job y la tan esperada cinta española Rec. Confieso que también muero de ganas por ver esa versión de High School Musical combinada con el reciente popular MMA, llamada Never Back Down (bueno, si el jiu jitsu de Mamet no llega nunca, me conformo con esto)


Y la otra que espero con ansiedad es el nuevo proyecto de Alexander Aja, cuya carrera de altibajos puede presagiar cualquier cosa. La cinta lleva el título Mirrors (o Espejos Siniestros), remake de la cinta coreana Into the Mirror. Confieso que después de ver los sub-secuentes trabajos de cineastas que me habían emocionado en un inicio (como Neil Marshall con Doomsday), Aja no me asegura nada, salvo mucha sangre.


La cinta estelarizada por Kiefer Sutherland (en vacaciones muy largas de 24) como un ex-policía degradado y alcohólico que después de una larga temporada trata de re-armar su vida, aceptando el puesto de guardia de las calcinadas ruinas de la otrora fabulosa tienda Mayflower. La curiosidad le lleva a inspeccionar los característicos sucesos y eventos de lugares embrujados y todo eso lleva a mucha sangre y viseras. A pesar de estar generando mucho furor por la red, algo parece demasiado extraño... Dicen que se estrena el 22 de Agosto en el país, eso es todavía más extraño.


¿Porqué odio a Michael Bay? / II


Una vez más nos sentimos orgullosos de hablar de Mr. Bay. La frase es: mejor que hablen mal, a que no hablen en lo absoluto.

El director de 43 años, nacido en California, tiene algo más que presumir. No, desfortunadamente no es la prometedora y esperadísima pelea de box contra quien lo ha retado miles de veces, el Dr. Uwe Boll. Bay aún no se decide a participar. Tampoco es un "update" de su secuela del éxito Transformers. Desafortunadamente, tampoco se trata del sueño de millones: el anuncio de su retiro permanente del cine y su conferencia de prensa, disculpándose sobre los daños que le ha causado a la humanidad.

No. Mr. Bay tiene otros planes.

Es en la semana que se lleva a cabo la popular Comic-Con, en San Diego, donde la sombra de Bay reaparece para recordarnos que aún no hemos pagado todas nuestras culpas.

Al parecer, Bay no solo odia el cine actual. Odia el pasado, el clásico, el de culto. Su determinación para aniquilar los agradables recuerdos y enseñanzas se empezaron a formar en el 2003, cuando decide ser el productor y el principal motivador a un remake, el de Texas Chainsaw Massacre. Dos años más tarde, y no conforme con ridiculizar al legendario LeatherFace, produce un nuevo remake: The Amityville Horror, para hacernos extrañar, incluso, a Margot Kidder.

Por supuesto, por esos años, dirige Bad Boys II y The Island, pruebas de auténtica resistencia física y mental para el espectador.

Todo esto no es suficiente para el indestrutible cineasta. Se tienen planes de más remakes (total, hay de donde escoger) Se vislumbra el de The Unborn y The Birds (si, la de Hitchcock)

Existe el rumor (que nada mas de recordarlo, lágrimas corren mis mejillas) que también desea reelaborar el clásico de Polanski y una de las cintas más importantes e influyentes de la historia: Rosemary's Baby. Además, de su boca, ha salido el rumor de una nueva versión de "Pesadilla en la Calle del Infierno" (A Nightmare on Elm Street) sin Wes Craven ni Robert Englund, desde luego.

Pero el más inmediato es el que tuvo la presentación de su avance en la Comic-Con. Su muy particular visión del famoso Camp Crystal Lake. La nueva versión de Friday the 13th nos presenta a un Jason Voorhees rubio, musculoso, que seguramente saldra de un lago digital, bajo un cielo digital, con un machete digital para asesinar a miles de personas.... digitales

El avance fue grabado por una persona de la audiencia (no se si con su iphone o con una cámara) Los aplausos que escuchan parecen ser reales... aunque algunos pensamos que son efectos especiales:




Nos lo quitaron de youtube... pero ya lo encontramos de nuevo

Sobre el Demonio


No esta de más repetir que Guillermo Del Toro es un consentidazo del público y prensa mexicanos. El tipo es verdaderamente genuino, sencillo, amable, accesible. Alguna vez, un fan de este blog (el único creo), me contaba que, en el festival de Toronto para la presentación de El Laberinto del Fauno, Del Toro paso más de 2 horas firmando autografos, DVD's de Hellboy, de Blade, revistas, libros de Lovecraft y un largo etcétera. Hablando en inglés y en español, saludaba a todos con una enorme sonrisa y amabilidad. Tan así que mi amigo al escuchar una idea de una cinta de luchadores que Guillermo tenía, le solto la irrespetuosa frase de "hijole, me ganaste la idea". A lo que Del Toro le respondio con una tierna y misericordiosa sonrisa.

Y es que no es nada más su forma de ser, es el enorme talento que ha desplegado. Algo de escribir en el blog ha provocado que sea más honesto de lo que suelo ser por costumbre (con eso de que la honestidad lastima susceptibilidades) Me han gustado en su mayor parte las cintas de los llamados "tres amigos", Cuarón, Iñarritu y Del Toro. De los tres, mi favorito es Alfonso Cuarón. Pero las cintas de Del Toro siempre me han maravillado, de una u otra forma. Su cine tiene esa virtud de reflejar muchas cosas y guardarse otras. Descubri diferentes simbolismos en la segunda revisada que tuve con El Espinazo del Diablo, lo mismo que con Cronos. Creo que revisar una cinta de nuevo, suele provocar que las primeras impresiones se completen y se afirmen o de plano cambien por completo.

Debo entonces revisar una vez más al Fauno, Mimic y Blade II.

Será entonces por muchas razones que su nuevo proyecto Hellboy II The Golden Army me llama a una nueva revisada. Fuera de lo espectacular que es todo el concepto (y lo bien que se ve en pantalla) la cinta me provoco muchas contradicciones:

-Ron Pearlman se nota mucho más comodo interpretando al heroe. Ojala le sirva para disponer de más papeles.
- Si en verdad Guillermo plasmo parte de sus problemas personales a los problemas en la relación entre Liz y Hellboy, creo que omitio las partes más dolorosas.
- Es una secuela, y como tal, cumple con ser más de todo: espectaculo, secuencias, villanos, emociones y creaciones.
- Esto es lo más extraño para mi: después de 40 minutos, añoraba por ver un personaje normal, humano, real. Tanta criatura fantástica que aparece a cuadro, llego a saturarme y darme nauseas. Pero cada criatura tiene su propia personalidad, son genuinos y son espectaculares.
- En verdad necesito revisarla de nuevo. Primero porque muy en el fondo, disfrute más la primera parte que esta. Segundo, tanto comentario positivo que ha tenido, siento que me he convertido, por fin, en un espectador amargado (cruz cruz!)
- Y por último, contradicción, ansío ver una tercera parte de este personaje, en verdad que si. Pero claro, antes habra que esperar a The Hobbit y con mucha suerte, su versión de At the Mountains of Madness.

Ok, ok... no la vi.



Un día llego temprano a mi casa. Me relajo, respiro y sonrio de haber llegado. En mi mente esta la satisfacción y tranquilidad de no tener que preocuparme por nada. La unica (pre)ocupación que tenía era decidir en que iba a gastar mi tiempo de relajación que, según yo, lo tenía muy merecido. La primera opción era encender mi amado xbox y poner el juego que tenía semanas no ponía. Pero con eso de las lluvias y los sobresaltos eléctricos mejor no. Dicen que esos altibajos en la electricidad destruyen el sistema operativo, dando paso al llamado "aro rojo de la muerte".

Además, en mi campo de visión estaban dos columnas de DVD's que no había visto. Prestados (la mayoría) o comprados, los había acomodado de tal forma que no me pasaran desapercibidos y casi en el orden en que deseaba verlos. Me acerque a ellos, los analice, los estudie. Agarre un par. Encendí la televisión. El canal en el que se enciende transmitía Los Simpson, "ah, pos nomas que se acabe".

Acabo un capitulo y le siguio otro. Después del segundo, empieza una cinta que ya había visto. "Ah, nada más veo esta parte y ya". Y así, al infinito. Acabo la película, ya era muy tarde, mejor veo el resumen de los partidos de beisbol del día. Cuando ya tenía ganas de ver algun DVD, el sueño me venció. Y no sucedio una aislada ocasión.

Esperando que no vuelva a suceder y disponiendome a disfrutar un domingo poco productivo (por llamarlo de algun modo), me encuentro con la determinación de ver cuando menos 2 de esos DVD's que se empolvan cada día más, esperando recibir mi completa atención. No me gusta exigir o pedir la interacción de nadie, mucho menos en este tipo de espacios. Pero a sabiendas que quienes leen estos post tienen un conocimiento superior al mio en cuestiones cinematográficas, pido una sugerencia. Y especialmente, me armo de valor, para reconocer que hay joyas del cine que nunca he revisado.


Entonces, en esas pequeñas torres estan:

1. I'm not there de Todd Haynes

2. Mean Streets de Martin Scorsese

3. Lifeboat de Alfred Hitchcock

4. The Tenant de Roman Polanski

5. Demons de Lamberto Bava

6. Le Fils de Jean Pierre y Luc Dardenne


Entre muchas más que me he perdido. ¿Alguna sugerencia? Gracias de antemano

¿Porqué odio a Michael Bay? I

Conocí hace años a una persona con la que coincidia mucho en gustos de películas. Teniamos esa enfermedad cuyos síntomas son "quiero ese DVD, lo quiero original, lo quiero región 1 dual-player y quiero la edición super especial restaurada digitalmente o el criterion collection"

Aunque he perdido contacto con él, a veces estoy al pendiente de lo que escribe en su blog, de sus avances en sus proyectos y hasta me lo encuentro en ventas ultra secretas (según) de a 20 pesos el DVD original (no, no son robados... son recuperados, lo juro)

En lo que sí nunca coincidimos fue en Michael Bay. Cada oportunidad que tengo manifiesto mi queja y odio contra ese fulano. No es que sea importante (o si lo fuese), sino que necesito expresar mi ira de alguna forma constructiva. Para mi amigo, es una maravilla de director. Me sorprende, porque él (mi amigo) conoce de cine, lo estudio, y en parte lo entiende. Igual es como mi madre me dice (con cierta ironía): "tu entraste a la Universidad, pero la Universidad no entro en ti"

Yo considero a Michael Bay el peor director sobre la faz de la tierra. Hay peores, quizás. El doctor Uwe Boll puede ser uno. Pero creo que Bay es todavía más descarado.


Podría hablar eternamente de como odio a Michael Bay. Nunca estoy bajo de argumentos. Pero mejor que una imagen hable más. Soy fan de South Park y de sus creadores: Matt Stone y Trey Parker. Desde Orgasmo hasta Team America, pasando por ese churrito llamado Baseketball. ¿Serán unos genios? No lo se, pero durante las once temporadas de la serie, me han divertido y sorprendido por igual.

Así que en la temporada número 11 de South Park, realizaron una serie de 3 capítulos (ampliamente recomendables) llamados Imaginationland. En ellos, los niños de South Park buscan comprobar la existencia de los duendes, para luego ser llevados a la tierra de la imaginación, donde todos los seres imaginados por el hombre (blanco y americano) viven: Charlie Brown, Los Pitufos, Ronald McDonald, Santa Claus, Aslan y demás. En la tierra, todos los personajes son atacados por unos terroristas que secuestran a los que sobreviven. El gobierno busca una solución y recurren a los directores de cine de Hollywood.

Este es la hilarante secuencia, que dura menos de 2 minutos... donde Matt Stone y Trey Parker parodian a Michael Bay, aunque más que parodia, parece la pura realidad:

¿Entenderá la diferencia Michael Bay? ¿En serio?

Dia 9 Ficco 2008



Otto El Zombi
(Otto, or up wiht dead people, Dir. Bruce LaBruce, 2007)
* 1/2


Festivales como el Ficco reúnen diferentes variantes de gustos, géneros y espectadores. Brinda posibilidades de apostar por buen cine sin errarle. De descubrir propuestas innovadoras, de encontrarse con tematicas refrescantes. También da la posibilidad de descubrir que uno como espectador tiene muchos similares, aunque también uno se enfrenta con el aficionado que por accidente entro a una cinta de la cual no sabía nada de ella. A veces la aventura es fortuita, en otros casos es desagradable.


Mi afición por las cintas de horror, gore, pero en especial de zombies me hizo dirigirme sin dudarlo a esta película del controversial Bruce La Bruce (o Brian Bruce, su nombre verdadero, sin el añadido de drag queen). Desconocía en lo absoluto sobre la cinta en cuestión. Eso ayuda mucho. La visita a esta cinta entonces era lo más limpia que podía, sin pros ni contras.


Un zombie que se levanta para recorrer la ciudad. Tiene recuerdos de su vida pasada, rechaza la necesidad de alimentarse de carne humana y es encontrado por una cineasta medio fascista, medio gótica que lo contrata para finalizar su película, su obra maestra que le ha tomado 10 años en su realización (en palabras suyas, porque nadie quería financiarla).


El Otto del título por naturaleza provoca el rechazo de los demás, desde su peste hasta su manera de caminar le traen problemas. Problemas que LaBruce empezará a solventar cuando llega a un bar y un hombre que sale le invita a una copa, en su casa.

En ese momento, mis interrogante se manifestarón. ¿Zombies que recuerdan? ¿que reprimen sus necesidades primordiales de alimento? ¿zombies que hablan e interactuan con los demás? ¿zombies gays?


Lo que había iniciado como una sátira, se deforma en proporciones gigantescas cuando el director determina que la audiencia no entenderá que lo es. Por descripción, la sátira tiende a exagerar la situación, con toques muy realistas que el espectador identifique y relacione. Donde más intenta ser un tono cómico, es donde más simple se manifiesta el asunto. Un personaje atrapado en el cine mudo y blanco y negro cuyo potencial era enorme, aparece como el comic relief sin justificación alguna, como un bufón. La directora de la cinta, teniendo los mejores dialogos, es una piedra en la narrativa. Su dirección hacia con Otto, describiendo la situación que espera de su cinta en forma de rebelión comunista es a veces atinada, a veces insulsa. Muy divertida suena su propuesta de "mi cinta politico-porno-zombi" hasta caer en lo absurdo con su "eres el Che Guevara de los zombies gays"


¿Hasta donde se puede deformar un género sin degradarlo? La naturaleza de Otto sustituida por un comportamiento cercano a lo humano era una interesante idea. La comparación de los zombies y los gays como forasteros cazados y rechazados parecía funcionar. Pero ¿en que sentido son comparables? ¿en donde estan los elementos que hay que identificar? Por lógica, un zombie no provoca rechazo, provoca miedo, pánico. No se le persigue para propinarle una golpiza, se le huye para evitar ser devorado.


Y por supuesto, su reflexión acerca del amor libre, sin cuestionamientos ni adjetivos, donde Otto deja de ser zombie para tener sexo con su amante, con su hombre, una ridiculez

No es una película para todos. Tampoco se trata de una verdadera cinta underground que se elevara al grado de culto. Es el ejemplo exacto de una película pretenciosa (sus secuencias en blanco y negro, sus trampas de sobreponer la película que los personajes realizan, sus escenas de sexo explícito entre hombres y entre zombies) que con el tiempo, a nadie le importara. Yo creía que lo peor que el género zombie podía dar ya lo había visto... que equivocado estaba.